Cómo es el desayuno perfecto

Qué tomar y qué evitar en este momento del día

Lidia Nieto

,Cómo es el desayuno ideal

Es cuestión de organizarse, de tratar de levantarse 10-15 minutos antes de la cama. De primeras, puede resultar una tarea pesada, pero en cuanto empieces a ponerlo en práctica, notarás los beneficios de saltar de la cama antes para dedicar ese tiempo a prepararte el desayuno perfecto que te permita empezar tu jornada con otro humor y con mayor energía. 

La importancia de desayunar bien 

El desayuno nos da energía y nutrientes para afrontar el día, además es la primera comida tras el ayuno nocturno. Después de tantas horas sin aportar energía ni nutrientes al cuerpo, es necesario recargarlo de nuevo para que pueda funcionar. "Si no lo hacemos así, el cuerpo se queda “dormido” por dentro y no rinde igual. Si le aportamos energía y nutrientes funcionará a su máximo rendimiento", comenta Cristna Lafuente nutricionista de Alimmenta y colaboradora de Helios.

Qué tomar y qué no tomar en nuestro desayuno perfecto

El ejemplo de estructura clásico sería: lácteo, cereal y fruta, aunque se puede añadir cualquier alimento saludable: proteína magra (huevo, pavo o jamón), grasas saludables (aceite de oliva, aguacate, frutos secos) verduras (tomate) o complementos bajos en calorías como la mermelada. Por otro lado, nos advierte la nutricionista, "se deberían evitar alimentos procesados ricos en grasas y azúcares como la bollería". 

Cómo sería tu desayuno perfecto según tu edad 

A todas las edades necesitamos los mismos nutrientes, aunque variarán las cantidades por un tema de necesidades energéticas (como el total de energía necesaria es diferente, la cantidad de alimentos consumidos será distinto). "Hay que pensar que en una familia con miembros de diferentes edades pueden y deben comer lo mismo. A veces lo modificamos más por un tema gastronómico, los niños suelen apreciar los sabores más neutros o dulces, pero su cuerpo demandará los mismos nutrientes en cuanto a variedad", explica Cristina Lafuente, que añade: "El de 20 años reclamará más energía y consumirá más cantidad de cereales o pan, pero también debe incluir el lácteo y la fruta. Quizás un niño necesitará una tostada con media ración de fruta y un vaso de leche, mientras que un adulto tomará 2 tostadas, la fruta entera y el café con leche". 

Variar al máximo los desayunos, incluir alimentos saludables, dedicarle tiempo y buscar propuestas atractivas para disfrutarlo son las claves para que cada día empieces el día con energía gracias a tu desayuno perfecto.