Dolor de cabeza en la adolescencia: causas y remedios

Marta Valle

Los dolores de cabeza entre la población adolescente son bastante frecuentes, aunque la causa más común de la generación de estas dolencias reside en la sintomatología habitual que acompaña a los procesos virales –tales como resfriados o gripes-, también son frecuentes tanto las cefaleas tensionales como las migrañas. A partir de la edad de 12 años, cerca de un 20% de estos jóvenes es susceptible de sufrir migrañas, siendo más comunes entre las mujeres que en los hombres.

Factores que desencadenan dolores de cabeza en la adolescencia

Las mujeres adolescentes son más propensas a sufrir dolores de cabeza debido a los cambios hormonales que se dan en el organismo, propios de dicha de edad. También el estilo de vida puede influir decisivamente en el desencadenamiento de estas patologías, dado que a esta edad resulta habitual que los hábitos de sueño no sean regulares y la falta de descanso se convierta en una constante. La dieta tampoco suele ser una preocupación excesiva en este rango de edad, ya que se suelen saltar muchas comidas debido a los atípicos compromisos sociales que disponen. Este modus vivendi puede afectar, de diferentes formas a la salud y, por supuesto, provocar jaquecas dada la sensibilidad de la zona.

Si estas dolencias se repiten mucho en el tiempo, uno de los primeros remedios pasa por realizar cambios sustanciales en el estilo de vida. Establecer rutinas de descanso –horarios habituales para acostarse y levantarse-, cumplir con un régimen de cinco comidas diarias y dormir durante las suficientes horas, puede evitar la generación de multitud de cefaleas. Esta serie de recomendaciones puede potenciarse mediante la práctica moderada de deporte con el objetivo de darle una salida al estrés propio de la adolescencia.

También hay que llevar cuidado con los alimentos que ingieren los adolescentes. Algunos productos como el chocolate, los quesos o las comidas procesadas de origen industrial pueden provocar jaquecas. Sin embargo, muchas dietas están orientadas a eliminar estos productos de la rutina de los adolescentes cuando la opción más prudente queda en la consulta con algún especialista en nutrición que pueda compensar este hecho.