Faltar al trabajo por dolor de cabeza: ¿absentismo justificado?

Marta Valle

La materialización del dolor a través de problemáticas relacionadas con la cabeza, como es el caso de las cefaleas o de las migrañas, supone una de las causas más frecuentes de absentismo laboral entre aquellas que dedican parte de su tiempo a trabajar por cuenta ajena. Esto es así dado que un alto porcentaje de la población femenina sufre, de forma recurrente, patologías de este tipo, lo que, además de la propia ausencia, genera que estas trabajadoras tengan un bajo rendimiento laboral. Según datos médicos, los dolores de cabeza más comunes en un entorno de trabajo son tanto la cefalea tensional como la migraña, por lo que no nos debe extrañar que algunas empresas se esfuercen en mejorar las condiciones ambientales de sus oficinas de cara a reducir al máximo el impacto de estas anomalías.

Causas de las bajas laborales por dolor de cabeza

La cefalea tensional, a diferencia del impacto que produce en nuestro organismo la migraña, resulta bastante molesta pero no siempre nos incapacita para realizar nuestras labores, ya que esta situación la va a determinar el grado de intensidad con que nos afecte. La frecuencia con la que este dolor nos puede abordar es variable y suele estar asociada a periodos en los que dispongamos de mucho trabajo o estemos sometidas a una presión inusual. No podemos circunscribir la causa de la aparición de esta dolencia a un único factor, siendo los más comunes: malas posturas, falta de sueño o descanso, hambre, fatiga, exceso de ejercicio y estrés.

La migraña, por su parte, está caracterizada por episodios de dolor intenso que vienen acompañados por síntomas como náuseas, dolor muscular o hipersensibilidad tanto a la luz como al sonido. De todas las afecciones relacionadas con la cabeza que podemos padecer, la migraña resulta el mayor motivo de discapacidad y absentismo laboral, llegando a tener un impacto económico importante en las empresas.

Centros de investigación como la National Headache Foundation han sacado datos a la luz que afirman que el dolor de cabeza causa más bajas laborales al año que las enfermedades cardíacas, las patologías mentales y el cáncer juntos. El problema es que, en muchas ocasiones, ni siquiera suelen ser dolencias bien diagnosticadas, por lo que las pacientes ignoran el problema que sufren y no le pueden poner remedio.