Los productos lácteos pueden provocar dolores de cabeza: cuidado

Razones para una cefalea

Marta Valle

Existe una clase de dolor de cabeza que aparece acompañado con una suerte de convulsiones abdominales constantes y muy dolorosas. Éstas terminan afectando al sistema digestivo, provocando náuseas y vómitos. Estudios acerca de esta modalidad patológica han establecido que en torno a un 40% de los casos se deben a escenarios en los que la mujer afectada sufre, a su vez, intolerancia a la leche. La sintomatología que acompaña esta alergia, además del mentado dolor de cabeza, se materializa en dolores en ojos, sienes además de enrojecimiento de la zona de las ojeras.

Los lácteos provocan dolor de cabeza

La leche es un alimento alérgeno común. La intolerancia a su ingesta suele aparecer en los años que ocupan la etapa de la infancia, lo cual no es óbice para que haya casos en los que este descubrimiento se realice en una edad más avanzada. La alergia a los productos lácteos es un tipo de reacción que lleva a cabo el sistema inmunológico dentro de la hora posterior a su consumo. Una de las primeras anomalías se focaliza en la inflamación de los senos paranasales que provoca presión en la zona craneal y, de forma indirecta, genera tanto sensación de fatiga como cefalea en sí misma.

Por su parte, la intolerancia a la lactosa suele aparecer en la etapa de la adolescencia. Se desarrolla porque los intestinos dejan de producir la cantidad de lactasa necesaria para poder digerir eficazmente la lactosa. Se trata de un azúcar que se haya fundamentalmente en la leche y que necesita de la enzima mentada –lactasa- para ser degradada y que nuestro organismo la pueda absorber de forma conveniente. Aunque los principales síntomas que provoca dicha intolerancia redundan en gases, náuseas, calambres estomacales e hinchazón, también puede generar jaquecas de poca intensidad.

Aunque parezca obvio, la fórmula más eficaz resulta en eliminar la leche de nuestra dieta para, de esta manera, paliar los dolores de cabeza que, de forma, indirecta nos puede provocar. Igualmente, la consulta con un especialista en nutrición además de nuestro médico de cabecera va a resultar conveniente para que podamos hallar sustitutivos a estos alimentos y, así, disponer de una dieta equilibrada.