Qué es y cómo se hace un cultivo vaginal

María Fernández

El cultivo vaginal puede encontrar si padeces infecciones o alguna enfermedad.

Si tienes demasiado flujo vaginal o de un color anormal así como dolor pélvico deberías ir a tu ginecólogo. Muy probablemente, el médico te recomendará que te sometas a un cultivo vaginal para poder hacer un diagnóstico acertado y buscar una solución efectiva a tus molestias. 

Un cultivo vaginal, también conocido como cultivo endocervical, es una prueba médica en la que se trata de encontrar problemas en los genitales femeninos. Algunos de los males que se pueden encontrar son la hinchazón de uretra, herpes genital o clamidia.

Al entrar en la sala, el técnicosanitario te pedirá que coloques las piernas sobre los estribos de la camilla. Para mayor comodidad, cubrirá la parte inferior del cuerpo con una pequeña sábana. Para realizar este examen, el médico introducirá una especie de pequeña varilla o hisopo con el que toma muestras del interior. Se utiliza un espéculo para mantener la zona abierta para que sea posible recolectar la muestra. En este tipo de exámenes no se utilizan lubricantes.

Las sustancias extraídas, entre las que se encuentra el moco y células de la abertura del útero, se envían a un laboratorio donde se analizan tras colocarse en un especie de envase plano o cultivo. Los profesionales consideran si ha proliferado alguna bacteria u hongo.

Cómo prepararse para un cultivo vaginal

Es recomendable tener en cuenta algunos consejos sencillos en los días anteriores a que tenga lugar la prueba para prepararte para el cultivo. No utilices ningún producto vaginal como cremas o medicamentos, ya que podrían cambiar las características de la vagina falseando los resultados. Evita también las duchas vaginales internas, ya que pueden causarte infecciones. Además, es recomendable que vacíes la vejiga e intestinos antes de someterte al examen.

No tienes que tener miedo ni estar nerviosa cuando te enfrentes a esta prueba médica. No se trata de un examen doloroso siempre y cuando estés relajada. Si mantienes la calma, los músculos vaginales estarán menos tensos y, por tanto, el médico podrá realizar el examen más fácilmente. Es posible, sin embargo, que sientas alguna molestia al introducir el espéculo así como cuando el hisopo toque el cuello uterino para recoger las pruebas.

Este tipo de examen es muy útil para que un médico identifique si hay algún tipo de bacteria, virus u hongo proliferando en tu vagina. Solo con este examen más profundo, los profesionales pueden proponer el tratamiento más adecuado para poner fin al padecimiento de la paciente.