Cómo funciona durante el día una persona con insomnio

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Para una persona con insomnio las noches se hacen eternas, pero los días también. Sabemos que el sueño cumple una función reparadora, que nos permite descansar y recuperarnos de las actividades diarias. Las personas que sufren algún trastorno del sueño no cuentan con ese descanso nocturno y las consecuencias se dejan notar durante el día. ¿Sabes cómo funciona durante el día una persona con insomnio?

Más actividad cerebral durante el día

Según un estudio de la Universidad Johns Hopkins, las personas que padecen insomnio tienen una mayor actividad cerebral durante el día. Se observa en estas personas una mayor plasticidad de la corteza motora que está relacionada con los estados de alerta y con el procesamiento constante de información. Esta mayor actividad cerebral, que podría considerarse una ventaja, resulta un arma de doble filo en relación con los trastornos del sueño.

Tener una mayor actividad cerebral implica mayor dificultad para desconectar. Pasarse todo el día procesando información, proyectos, problemas, soluciones, pero también preocupaciones, provoca un estado de alerta nada recomendable para dormir y descansar. Nos encontramos así, ante un círculo vicioso en el que esa mayor actividad cerebral se presenta como causa y consecuencia a la vez del insomnio.

Pero la mayor actividad cerebral, el estado de alerta que genera el insomnio no siempre es positivo. Al no lograr una buena calidad del sueño, nuestras funciones cerebrales pueden estar más activadas, pero no resultan tan eficientes como después de un sueño reparador. De la misma forma, procesar una gran cantidad de información durante el día, no es garantía de que podamos retenerla.

Un día después del insomnio

Lo cierto es que esa mayor actividad cerebral relacionada con el insomnio no es de la mejor calidad. Los días se convierten en elevadas montañas a escalar después de una noche sin dormir y mucho más si estamos ante un problema de insomnio. Mucho se ha hablado de que el sueño alarga la vida y eso es precisamente porque el insomnio es fuente de numerosas dolencias y enfermedades.

Y es que si no duermes o duermes mal, te levantas cansada, confundida, insegura, de mal humor y sin ilusión. No dormir implica no regenerar la mente, impide ese proceso de limpieza del que se ocupa el sueño en el que elimina lo que no es necesario para dejar sitio a lo importante. Así se produce esa sensación de ofuscación los días en que no has pegado ojo.

Esa mayor actividad del cerebro de la que hablan algunos estudios significa que el cerebro está intentando poner orden entre la maraña de información que hemos procesado pero que no hemos conseguido ordenar durante el sueño. Ante la creencia de que las horas de sueño quitan horas de vida, no hay más que ver las consecuencias del insomnio para entender que es una creencia errónea.