Las preocupaciones que alejan el sueño y los pensamientos anti insomnio

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

A la cama se va a dormir. Así de contundentes se muestran los especialistas del sueño que afirman que para evitar los problemas de insomnio debemos acostarnos con un único pensamiento en la cabeza: dormir. Lógicamente no es tan fácil dejar a un lado preocupaciones, asuntos pendientes, discusiones, planes o ensoñaciones, pero nos aseguran que es posible. ¿Sabes cómo fomentar los pensamientos anti insomnio?

Pensamientos para no dormir

Ya no sabes ni qué hacer para despistar al insomnio. Sigues una escrupulosa higiene del sueño y hasta tienes tu propio ritual antes de acostarte. Pero te metes en la cama, apagas la luz, cierras lo ojos y no puedes evitar darle vueltas a las preocupaciones diarias. En tu mente se te agolpan los pensamientos y empiezan su fiesta nocturna particular.

El día que te espera mañana en la oficina, si has avisado a tu hermana para que vaya a recoger a los niños, la cita con el ginecólogo, pasarte por el banco, cómo está la casa de desordenada, la discusión con tu marido aún no está resuelta, qué pocas horas te quedan hasta que suene el despertador, seguro que esta noche tampoco vas a dormir. Efectivamente, seguro que no duermes. Porque tus pensamientos te están conduciendo a una noche sin pegar ojo.

Parece inevitable, pero no lo es. Puedes transformar por completo todos esos pensamientos que no te dejan dormir, aunque requiere práctica y paciencia. Pero no tienes nada que perder por intentarlo, de igual forma ibas a quedarte despierta, así que solo puedes ganar una horas de descanso.

Pensamientos para dormir

Para poder transformar tus preocupaciones que no te dejan dormir en pensamientos anti insomnio puedes recurrir a la terapia cognitiva, que te enseña a transformar tu comportamiento a tomar el control de tu mente. Pero mientras la terapia psicológica hace su efecto, puedes hacer por tu cuenta algunos ejercicios.

Lo primero es relajarse. Cuando te metas en la cama elimina ruidos y luz y busca una postura cómoda. Si bien la televisión debe estar fuera del dormitorio, sí puedes llevarte a la cama un mando a distancia imaginario, porque lo necesitarás para cambiar la programación que hay en tu cabeza. Cierra los ojos y procura dormir. ¿No puedes? Porque los pensamientos se te agolpan en la mente.

Aísla cada uno de esos pensamientos o preocupaciones, visualiza la situación, apunta con tu mando a distancia. Ahora cambia de canal, apaga ese pensamiento o tápalo con otro más agradable y que te produzca calma. Procura que ese pensamiento negativo quede anulado por otro más agradable pero que no incluya actividad. Tus pensamientos para dormir deben ser relajados y tranquilos.