La higiene del sueño contra el insomnio: crea tu ritual para dormir bien

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Higiene del sueño

Frente al insomnio se necesita rutina. Aunque la palabra rutina venga cargada de connotaciones negativas, cuando hablamos de combatir los trastornos del sueño va a ser nuestro mejor aliado. La higiene del sueño consiste en una serie de rituales o rutinas que nos vayan acercando al sueño y al descanso. Cada persona puede crear su propio ritual para dormir, pero los pasos habrán de ser constantes y rutinarios.

Qué es la higiene del sueño

Una correcta higiene del sueño es lo que toda persona necesita para dormir bien. Se trata de una serie de comportamientos a lo largo del día, pero especialmente a última hora nos ayudarán a combatir el insomnio y meternos en la cama con el único objetivo de dormir.

+ Reducir gradualmente la actividad a lo largo del día.

+ Evitar tomar bebidas estimulantes a partir de las 6 de la tarde.

+ Practicar regularmente ejercicio físico pero nunca antes de acostarnos.

+ Evitar las siestas.

+ Mantener una rutina u horarios regulares para acostarnos y levantarnos, tanto entre semana como los fines de semana.

+ Tomar una cena ligera pero no acostarnos con hambre.

+ Utilizar la cama solo para dormir, no para ver la televisión, trabajar o chatear en las redes sociales.

+ Procurarnos un ambiente relajado en el dormitorio para llamar al sueño.

+ Cerrar la puerta del dormitorio dejando fuera los problemas y las preocupaciones.

+ Seguir a diario nuestro propio ritual para dormir bien.

El ritual para dormir bien

El ritual para dormir bien es una de las medidas más importantes de la higiene del sueño. Cada persona puede crear su propio ritual según sus necesidades, pero hemos elaborado algunos de los pasos más habituales antes de ir a la cama y prepararnos para dormir.

+ El día llega a su fin cuando dejamos resueltas todas obligaciones, los niños acostados y dejamos revisada la agenda para el día siguiente.

+ Después de cenar podemos ver la televisión, leer o realizar cualquier actividad que nos distraiga, sin que suponga mucha actividad física, pero que aleje de nuestra mente discusiones, problemas y preocupaciones.

+ La comodidad es fundamental para estar relajadas, así que podemos ir preparando nuestro descanso con un baño aromatizado y ponernos el pijama listas para dormir.

+ Lavarse los dientes, cepillarse el pelo y aplicarse la crema son algunos pasos indispensables para no quedarnos con la sensación de que nos falta algo por hacer.

+ Si el insomnio es producto de la ansiedad, nada mejor que hacer unos ejercicios de respiración para reducir el nerviosismo.

+ Es hora de tomarse una infusión relajante y meternos en la cama con ánimo de dormir bien.

+ Algunas personas se duermen antes si leen unas páginas de un libro o escuchando música.

+ Convencidas de que nos merecemos descansar, se duerme mejor con la luz apagada, sin ruidos.

+ No hace falta mirar el despertador porque sonará por la mañana igualmente, así que lo mejor es darle la vuelta para no ver la hora que es si nos despertamos a media noche.