Cómo controlar tus sueños: de soñar con preocupaciones a los sueños lúcidos

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cómo evitar soñar con preocupaciones

Hasta ahora estábamos dedicadas a interpretar los sueños, a desentrañar el significado de todas esas pesadillas, desgracias o sueños desagradables dándoles la vuelta para encontrar algo positivo en esa experiencia tan angustiosa. Y nos dicen que lo que soñamos es un reflejo de todo aquello que nos preocupa. Tal vez no podamos evitar soñar con preocupaciones, pero sí podemos manipular esos sueños a través de los sueños lúcidos.

Qué son los sueños lúcidos

Cada noche soñamos, nos acordemos o no, con un sinfín de situaciones y la mayoría de ellas son un reflejo de nuestras preocupaciones. La sensación angustiosa tras tener un sueño desagradable en el que nos persiguen, en el que tenemos un accidente o en el que una persona querida muere es muy difícil de olvidar durante todo el día. Y por eso a veces nos acostamos con miedo a tener otra pesadilla.

Para todas aquellas personas que tienen pesadillas recurrentes, para las que se acuestan dándole vueltas a sus preocupaciones y no se olvidan de ellas ni en sueños, para las que se duermen con miedo e inseguridad, existe una posible solución que es manipular el contenido del sueño, participar de la acción de lo que se sueña hasta convertirlo en una experiencia agradable. Eso es lo que se consigue con los sueños lúcidos o sueños conscientes.

Existe la creencia general de que si los sueños son producto de nuestro subconsciente poco podemos hacer por evitar esa sensación amarga de algunos sueños. Sin embargo, los sueños lúcidos permiten participar del sueño también a nuestra parte consciente y de esa manera se consigue modificar lo que estamos soñando. Lógicamente, los sueños lúcidos requieren mucha paciencia y mucho esfuerzo porque se trata de una serie de técnicas que debemos aprender y retener en nuestro subconsciente.

Cómo se consigue un sueño lúcido

Hacer el subconsciente un poco más consciente es la única alternativa cuando no podemos dejar a un lado las preocupaciones diarias y dormir a pierna suelta, sin miedos. Pero para llegar a dominar lo que soñamos, primero tenemos que recordar y anotar todos nuestros sueños durante una temporada. La interpretación de esas notas nos dará una idea de lo que nos espera en nuestra actividad onírica.

Otro paso para llegar a conseguir sueños lúcidos es comprobar la realidad durante el día. Si durante el día nos preguntamos y comprobamos si lo que está pasando es real o lo estamos soñando, con el tiempo podremos hacerlo también de forma inconsciente durante el sueño. De esta manera, cuando estemos sufriendo en medio de una pesadilla, algo en nuestra cabeza se activará para que seamos conscientes de que lo que está ocurriendo no es real, sino una pesadilla.

En el momento en que, aún dormidas, seamos conscientes de que estamos en un sueño, nuestras emociones se encargarán de transformar el sueño. El objetivo es reorganizar nuestro propio sueño, que surge de nuestras preocupaciones, para aportar soluciones y reescribir un final feliz.