Cómo funciona el cerebro durante la menopausia

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Qué ocurre en el cerebro durante la menopausia

Estamos tan acostumbradas a relacionar la menopausia con el final de la edad reproductiva y con la capacidad ovárica que a veces no nos damos ni cuenta de que cualquier proceso que tiene lugar en nuestro cuerpo surge del mismo sitio: del cerebro. La menopausia no empieza en los ovarios, sino en el cerebro. Son los cambios en las funciones cerebrales las que van reduciendo la producción hormonal y la actividad de los ovarios.

Qué ocurre en el cerebro durante la menopausia

Es evidente que la menopausia no ocurre de un día para otro, sino que se trata de un proceso lento que empieza en la perimenopausia y termina cuando se ha pasado un año completo sin menstruación. Como siempre nos fijamos en asuntos como la actividad ovárica y la producción de hormonas, la atención se nos ha desviado del verdadero lugar donde da comienzo la menopausia: el cerebro.

El hipotálamo sería la zona del cerebro donde podríamos localizar a ese supuesto reloj biológico del que habla todo el mundo. Allí trabajan unos neurotransmisores que se encargan de mandar mensajes a la hormonas y esos mensajes son los que generarían los ciclos ováricos. Con la edad, más o menos hacia los 45 años, esos neurotransmisores se debilitan y dejan de mandar mensajes a las hormonas de forma tan frecuente.

Es así como comienza la menopausia, con menstruaciones irregulares y con una cada vez menor producción de estrógenos hasta que, finalmente, la capacidad reproductiva de la mujer desaparece por completo. Así pues, tenemos un nuevo culpable de ese desajuste hormonal que causa los trastornos de la menopausia y no es otro que el cerebro.

La menopausia física y la menopausia mental

Frente a todos esos cambios químicos que se producen en nuestro cuerpo durante la menopausia, frente a los trastornos físicos y emocionales generados por la transformación de nuestro organismo, están todas aquellas trabas que nosotras mismas ponemos a la menopausia. El cuerpo envejece, pero no tan rápido como nos dan a entender. Y a cada síntoma de la menopausia le hemos encontrado su solución, su tratamiento o su alivio.

Por lo tanto, la menopausia no debe suponer una especie de evento traumático en nuestra vida. Podemos continuar con nuestra vida de siempre, podemos seguir disfrutando de nuestra pareja, de nuestros hijos, de nuestros amigos. Y podemos seguir luchando en nuestro trabajo, porque no, la menopausia no es la recta final. Esa es una forma de pensar obsoleta que debemos cambiar.

Con esto queremos decir que la menopausia encuentra su origen en el cerebro y lo hace no solo en cuestión de procesos químicos sino también de ideología y prejuicios. Porque es cierto eso de que todo está en la mente, hasta la menopausia. Como también es cierto que será sobre todo, nuestra actitud la que determine cómo vamos a vivir la menopausia.