Cómo funcionan los tampones reutilizables

Descubre los tampones que se pueden volver a usar, la alternativa para tus días de regla

Laura D
Laura D Periodista

Toda mujer ha hecho alguna vez en su vida el cálculo de cuánto puede dejarse en tampones, compresas y productos de higiene íntima. El resultado es siempre el mismo: muchísimo dinero. Junto a esto, hay otro problema preocupante: la contaminación ambiental que producen es increíble. Se generan más de 20 mil millones de residuos menstruales. Una cifra que podría reducirse con el simple hecho de que algunos pudieran reutilizarse.

Ahora, esto es posible y es que, junto a las innovadoras copas menstruales, llegan los tampones reutilizables. Un producto del tamaño de un pintalabios que te permitirá reutilizarlo durante años (sus creadores dicen que durante toda tu vida) sin necesidad de gastar en una caja cada vez que tienes la regla.

Si quieres cuidar el planeta y eres de las que piensa que los tampones mejoran sustancialmente nuestros días de regla y nos dan más libertad ¡esta es la tuya! Te contamos en qué consisten estos productos. 

Pero, ¿cómo funcionan los tampones reutilizables?

Siendo correctos no se trata de un tampón que puedas lavar y volver a utilizar, sino de un aplicador de silicona médica (el mismo material del que están fabricadas las copas menstruales).

Aunque hay varios tamaños, aproximadamente tiene el de un pintalabios y funciona de manera casi idéntica a los aplicadores normales. En él metes el tampón (de algodón 100% orgánico) y con ayuda de la parte inferior, empujas para introducírtelo. Tras cada uso durante la regla, el aplicador se debe lavar y limpiar con papel higiénico. Entre período y período debe esterilizarse. La diferencia con los de “toda la vida” es que está fabricado con material antibacteriano y es esto lo que permite que se pueda usar en reiteradas ocasiones.

El aplicador es una parte de los tampones que encarece mucho el precio y además, genera más impacto medioambiental. Por eso, al usar uno reutilizable, estamos reduciendo una gran parte de esta contaminación generada por los productos de higiene.

Más del 60% de las mujeres con la menstruación prefieren usar tampones con un aplicador.  Basándose en esto, las creadoras de este reutilizable pensaron que uno que se pudiera usar una y otra vez, ahorraría dinero a las usuarias y sería bueno para el medio ambiente.

Síndrome de Shock Tóxico y tampones reutilizables

La gran preocupación del uso de tampones es, sin duda, el Síndrome del Shock Tóxico o SST. Afecta a un número bajo de mujeres pero es una enfermedad grave que puede desembocar en graves infecciones, ya se produce por una toxina que produce la bacteria Staphylococcus aureus.

Sentimos decirte que tanto si usas tampones desechables, como reutilizables o incluso copa vaginal, el riesgo de contraer la SST sigue existiendo. Puesto que no depende del producto en sí sino del hecho de introducirte un producto en la vagina.

Si bien es cierto que la enfermedad es infrecuente, se puede reducir aún más el riesgo de contraerlo. Por ejemplo, no dejándote puesto un tampón (en ningún caso) más de 8 horas, aunque se recomienda cambiarlo cada 4, utilizando al menos una compresa al día, usando la absorción adecuada a nuestra regla o siendo conscientes de que el tampón tiene un fin (para la menstruación) y no como método de protección “por si acaso nos baja”.

Siendo conscientes de todo esto, podremos usar el producto que nos vaya mejor para pasar nuestra regla con la mayor comodidad posible.