Cómo conseguir que los pies no se resequen

María José Roldán Prieto

Pasos para que los pies no se resequen

La piel de los pies es seca por naturaleza a diferencia de la piel del resto del cuerpo. La piel de los pies no tiene glándulas sebáceas, por lo que depende de cientos de miles de glándulas sudoríparas el mantener los pies hidratados. Esto puede ser bastante problemático para las personas que no hidratan adecuadamente sus pies de forma regular o que tienen condiciones médicas como la diabetes o el pie de atleta que aumentan los pies secos.

Los pues secos pueden variar en severidad de sequedad desde leve a severa que puede causar problemas adicionales. Hay maneras de prevenir que esta zona del cuerpo se reseque como mantenerlos hidratados, evitar frotarse o rascarse la piel.  Es fácil detectar los pies secos, pero los síntomas más comunes son: picazón, rojeces, grietas o fisuras en los pies, piel áspera, piel escamosa, descamación en la piel, etc.

Los pies secos pueden ser causados por muchos motivos como por ejemplo: duchas o baños excesivamente calientes, una condición en la piel que la reseca, jabones que no son hidratantes, diabetes, tiroides, el frío, bajos niveles de humedad en el hogar, el envejecimiento o largos períodos de exposición al sol.

Cómo conseguir que los pies no se resequen

Si quieres conseguir que tus pies no se resequen tendrás que prevenirlo tomando una serie de medidas en cuenta:

- Habla con tu médico acerca de posibles cremas o lociones hidratantes para mejorar la sequedad de tu piel o evitarlo teniéndolos siempre bien hidratados.

- No frotes los pies, si notas molestias aplica paños fríos o bolsas de hielo durante unos minutos en tus pies.

- No laves tus pies con demasiada frecuencia. Evita los baños de burbujas, jabones con perfume o productos que puedan hacer que los pies se resequen. 

- Seca tus pies con una toalla sin frotar.

- Usa agua tibia en lugar de agua caliente para lavar tus pies. El calor contribuye a los pies secos.

- Evita las saunas y los baños de vapor.

- Hidrata tus pies cada vez que salgas de la ducha o cada vez que tus pies estén en contacto con el agua.

- Usa zapatos que permitan que tus pies respiren bien, si te sudan demasiado los pies puede ser motivo de que se te resequen.

- Evita el alcohol y la cafeína porque si te pican los pies puede empeorarlo.