Cómo aplicar correctamente el colorete según la forma de tu rostro

¿Cómo es la forma de tu cara? Así deberías echarte el rubor

Beatriz Martínez

El colorete de toda la vida, llamado también blush o rubor, lleva ya muchos años entre nosotras, Será por eso que lo usamos casi sin darnos cuenta, que nos olvidamos de la importancia que tiene y es más, se nos escapa el hecho de que si lo usamos bien podemos lucir un look beauty perfecto aunque no nos maquillemos nada más. Sí, han leído bien, queridas amigas, usaremos el colorete a diario pero la mayoría de nosotras los hacemos mal, o no lo hacemos todo lo bien que deberíamos. Primera norma: conoce cómo es tu cara.  ¿Segunda norma? Aplica el colorete justo en el lugar adecuado y usa el tono que más te convenga. Compartimos contigo los mejores consejos para que aprendas a ponerte el colorete según la forma de tu rostro. ¡Verás qué bien queda!

Dime cómo es tu rostro y te diré cómo debes ponerte el colorete

¿Cómo es la forma de mi rostro?

Esa es la primera pregunta que todas debemos hacernos antes de empezar a usar correctamente el rubor, y es que este maquillaje tan sencillo y femenino da mucho juego si se usa bien.

+ Cara alargada: si eres una chica con la cara alargada deberás hacer del colorete tu aliado para ganar en equilibrio. Ponte los polvos del colorete en horizontal, desde la mejilla hasta llegar a la oreja, de forma uniforme y difuminada, por supuesto.

+ Cara cuadrada o rectangular: el colorete se debe situar en mitad de las mejillas para que los pómulos marcados no se lleven todas las miradas. Difumina suavemente hacia las orejas y ganarás un plus de dulzura en tu rostro.

+ Cara redondeada: para las que presumen de cara compensada o redondeada, el rubor se debe aplicar en diagonal creciente, como si dibujaras en tu cara una media luna creciente. Comienza en la mejilla y será muy sencillo.

+ Cara ovalada: en este caso vamos a poner el blush como en el ejemplo anterior, pero sin marcar tanto esa media luna creciente de la que hablábamos en tu rostro.

+ Cara con forma corazón: barbilla afilada y pómulos destacados. En estos casos el rubor debe dar el equilibrio necesario. Ponte el colorete debajo del pómulo, un toque sobre las mejillas y el mentón y le darás a tu cara un punto menos anguloso y más dulce.

Así que ya sabes, nada de poner cara de besugo para echarte el colorete. El rubor debe ir justo encima del contorno y debajo del iluminador, o lo que viene a ser lo mismo, que coincida con la estructura ósea del pómulo. Sencillo, ¿verdad? Ya verás que en un par de días le has cogido el truco.

Consejos extra para echarse bien el colorete

+ La brocha ha de ser adecuada para aplicar el colorete, no vale cualquiera. Tupidas y redondeadas para difuminar bien el producto, siempre. Si el blush que usas es en polvo, antes de aplicarlo sacude la brocha despacio para que evitar que el exceso de producto acabe en tu piel.

+ Debe haber armonía entre el colorete y el lápiz de labios que has escogido. Un toque mínimo con el rubor en la barbilla, la frente y la punta de tu nariz para aportar luz al rostro en los puntos estratégicos.

+ El rubor se debe poner siempre en último lugar, aunque seguro que lo sabes pero no está de más el recordatorio. Si lo deseas y sobre todo si tu maquillaje es de noche, utiliza polvos traslúcidos para fijar el colorete y el resto de tu maquillaje.

+ Último consejo, este de experto: hazte con un rubor que incluya iluminador, tu mejillas ganarán en volumen y luminosidad.

Ya no tienes excusas que valgan para decir que no conoces todos los secretos de tu colorete de siempre.