Cómo conservar dátiles (según el tipo) para mantenerlos siempre jugosos

Trucos para almacenar correctamente este fruto y poder comerlo a lo largo de las semanas

Son uno de los manjares más preciados de Oriente y cuando tenemos la posibilidad de probarlos queremos aprovecharlos al máximo, por eso es importante conocer cómo conservar los dátiles adecuadamente para que siempre se mantengan frescos, jugosos y llenos de sabor.

En general, los dátiles son frutos agradecidos que podemos conservar durante mucho tiempo, sin embargo, cuando no sabemos hacerlo correctamente puede que en pocas semanas pierdan su jugosidad, característico olor e incluso su sabor. Tienden a deshidratarse fácilmente, por eso es importante conocer las distintas formas que existen para su adecuado guardado, dependiendo del tiempo que deseemos conservarlos. En Diario Femenino hemos recopilado todas las maneras que hay para ello. Si quieres saber más, sigue leyendo.

2 trucos excelentes para almacenar dátiles correctamente

1 En tarros de cristal

Si los vas a comer en el espacio de unas semanas, esta es la manera ideal de conservar los dátiles. En recipientes de cristal limpios (preferiblemente esterilizados) con tapa hermética (de la de rosca, la que se usa para hacer conservas). Lo único que tienes que hacer es meter los dátiles en el frasco de vidrio y cerrar bien. Guárdalos en un lugar fresco y seco, como una alacena, que esté alejado de los rayos del sol. Si en tu hogar hace demasiado calor y no cuentas con un lugar así, puedes conservarlos en el frigorífico. Antes de consumirlos deja que se atemperen para que recuperen todo su sabor.

2 En recipientes herméticos de plástico  

También puedes optar por mantenerlos en recipientes de plástico aptos para conserva, como tuppers herméticos o bolsas de plástico con cierre hermético. Al estar en contacto con el plástico es importante que se mantengan a temperatura fresca, por lo que si el clima es muy caluroso lo ideal es guardarlos en el refrigerador. Además, trata siempre de mantenerlos alejados de fuentes de calor, como el horno.

Cómo conservar los dátiles según su tipo

Algunas variedades de dátiles se conservan mejor en el frigorífico, ya que no han sido secados al sol por tanto tiempo como los dátiles deshidratados antes de su recolección. Son los llamados dátiles blandos, que al tener un alto índice de humedad, necesitan conservarse a temperaturas más bajas. Los dátiles Medjool, Khadrawi, Barha y Halawi son variedades húmedas que deben ser conservados en la nevera y consumirse en poco tiempo (aunque son tan deliciosos que casi nunca duran más de unos días).

Por el contrario, los dátiles semideshidratados o deshidratados suelen aguantar más tiempo y, por ello, se conservan mejor a temperatura ambiente. Estos dátiles se dejan deshidratar por el sol en el árbol antes de su recolección, aportando ese toque de fruto seco que realmente lo da el mismo proceso natural. Variedades como la Deglet Noor, la Zahidi o la Mozafati son dátiles secos o semisecos (deshidratados o semideshidratados) que se mantienen bien durante bastante tiempo en temperaturas medias (incluso meses).

Todos los dátiles puedes guardarlos en recipientes herméticos de cristal o plástico, en una despensa fresca y seca lejos de los rayos del sol o en el refrigerador en función de su variedad y porcentaje de humedad. Y si deseas conservar los dátiles secos o semisecos por muchos meses, puedes también guardarlos adecuadamente en el refrigerador. Pueden llegar a conservarse bien incluso hasta un año.

¿Y si quiero conservar los dátiles por años?

También hay una solución para conservarlos a muy largo plazo, si tienes una cantidad considerable de dátiles y deseas ir consumiéndolos poco a poco. En este caso deberás guardarlos en el congelador. ¡Sí, los dátiles se congelan!

Puedes congelarlos en bolsas de congelación hermética. Introduce los dátiles y antes de cerrarla, asegúrate de sacar todo el aire posible de la bolsa. Otra opción son los recipientes herméticos (de cristal o de plástico). Introdúcelos de manera que aproveches al máximo todo el espacio del recipiente, dejando un centímetro de espacio al final, para favorecer la expansión que se produce al congelarse. Elijas el método que elijas, asegúrate de estar bien sellado e introdúcelo al fondo del congelador.

Cuando desees descongelarlos, sácalos tres horas antes de consumirlos. Verás cómo conservan todo su sabor. Si necesitas descongelarlos rápidamente, puedes meterlos en agua tibia algo caliente unos minutos y sacarlos en cuanto ya tengan su consistencia original.  

Cómo saber si los dátiles se han estropeado

Puede que por alguna razón el proceso de conservación de los dátiles no haya sido el adecuado y se nos estropeen, pero ¿cómo saberlo? Además de por su sabor poco intenso, podemos saber si un dátil está en mal estado por su coloración. Si presentan manchas como si estuvieran decolorados o huelen a podrido, está claro que han caducado.

En ocasiones, los dátiles pueden secarse debido a un mal proceso de conservación. En este caso, puedes comerlos si no están caducados, aunque seguramente habrán perdido parte de su sabor. Puedes rehidratarlos metiéndolos unos minutos en un bol de agua caliente, de esta manera recuperarás un poco su textura original. Debido a que habrán perdido parte de su sabor, lo ideal es que uses estos dátiles para cocinar algunos platillos.

¿Y tú? ¿Conoces algún otro truco para conservar dátiles? Puedes dejarlo en los comentarios, ¡te leemos!

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