Cómo conservar zanahorias (con el sabor y frescura del primer día)

Trucos para almacenarlas durante más tiempo

Laura D
Laura D Periodista

Las zanahorias ayudan a conservar la vista en perfecto estado. Es algo que siempre hemos oído y, por ese motivo (y otros muchos) siempre nos han recomendado comer mucha zanahoria. Sin embargo, este alimento contiene otros muchos beneficios para nuestra salud. Entre ellos, podemos encontrar que ayuda a retrasar los efectos del envejecimiento o que fortalece nuestras uñas, pelo, encías y dientes. Estas son algunas de las razones por las que es esencial tenerla presente en nuestra dieta y equilibrarla con otros muchos alimentos saludables.

Pero, para ello, es importante saber cómo tratarlas y conservarlas. Las zanahorias -dentro de que son alimentos frescos- pueden llegar a aguantar mucho con el sabor, la textura, la frescura y los nutrientes del primer día, si tenemos en cuenta cómo debemos almacenarlas.

Hacerlo no es nada difícil. De hecho, seguro que muchos de los trucos de conservación ya los haces por instinto o porque alguien te los ha enseñado. Pero en Diario Femenino tenemos otros cuantos trucos que te pueden servir para no tener que tirar este alimento y saber aprovecharlo hasta el final. ¿Quieres saber cómo hacerlo? ¡Te mostramos cómo conservar zanahorias!

Los mejores trucos para conservar zanahorias frescas

+ Cámbialas de envase

Lo primero, al igual que cuando compramos frutas, verduras u hortalizas, es cambiarlas de envase. Normalmente, las zanahorias pueden venir en bolsas de plástico que solo conservan la humedad y van a ayudar a que se estropeen antes. En este sentido, lo mejor será quitarles la humedad y guardarlas en el cajón del frigorífico correspondiente a las verduras.

Si no es posible esto, podemos guardarlas en algún tipo de bolsa o redecilla que contenga agujeros grandes para que transpiren y no se concentre la humedad. Por último, otra de las soluciones a la hora de guardarlas puede ser una bolsa de papel abierta. Que dejará escapar la humedad y evitará que se acumule.

+ Deja la raíz y quita las hojas

La mejor forma de conservar las zanahorias es dejando la raíz y eliminando las hojas con las que, a veces, las compramos. Si las mantienes, solo conseguirás que el proceso se acelere. No las laves ni las peles a la hora de meterlas en la nevera. Déjalas tal y como las encontraste y realiza solo este paso cuando vayas a consumirlas. Esto te permitirá alargar su duración más tiempo.

+ Mételas en agua

Aún con su piel, coge un tupper y llénalo de agua hasta arriba. Después sumerge las zanahorias en el interior y mételo al frigorífico.

+ Aléjalas de otras verduras

Existen ciertas verduras que producen y expulsan etileno. Entre ellas, podemos encontrar las cebollas, los tomates, las manzanas o el aguacate. Este gas puede ayudar a acelerar el proceso natural de otras verduras y así, consigue estropearlas antes. Las verduras susceptibles de ser estropeadas por este gas son las patatas, la lechuga o, por supuesto, las zanahorias. Por eso, debes tener muy en cuenta la opción de separarlas del resto de verduras para su mejor conservación.

+ Congélalas

Otra muy buena opción para alargar muchísimo más la vida de tus zanahorias es congelarlas listas para usar. Para ello, lávalas y pélalas. Después, córtalas según las vayas a usar (puede ser en juliana para unas fajitas, en rodajas para unas lentejas o picada para una ensaladilla). Por último, guárdalas en un recipiente de plástico o en varias bolsas con diferentes raciones, para así sacar solo la que necesites.

Si a pesar de todos los esfuerzos por conservarlas, las zanahorias se han empezado a arrugar y no las ves como el primer día, no pienses en tirarlas. Este tipo de alimentos se pueden reutilizar para más cosas que comerlas crudas. Por ejemplo, elimina las zonas más feas y cuécelas para añadirlas a una menestra o para hacer una crema o pastel de zanahorias.

¿Y tú? ¿Conoces algún otro truco para conservar zanahorias? ¡Compártelo con nosotras en los comentarios!