Trucos útiles para conservar puerros (frescos, en conserva o congelados)

Consejos para que el puerro te dure intacto muchos meses

Laura García
Laura García Periodista

Es posible que cada vez que oímos la palabra puerro nos venga a la cabeza recetas sanas o dietas de adelgazamiento. Si bien es cierto que esta hortaliza es muy utilizada para ayudar a perder peso -por sus propiedades y su bajo aporte calórico- debemos quitarnos esa idea de la cabeza, pues es un alimento muy completo que debe estar presente en nuestra alimentación, estemos a dieta o no.

Entre los beneficios que nos puede aportar el puerro, solo por incluirlo en alguno de nuestros platos como las lentejas o la vichyssoise es que es un gran aliado para reducir la retención de líquidos, el colesterol y los triglicéridos y posee un alto contenido en fibra y vitaminas. Sin embargo, cuenta con una pega: cuando lo compramos suele sobrarnos mucha cantidad para lo poco que lo utilizamos. ¿Qué podemos hacer con él? Por suerte existen algunos trucos útiles para conservar puerros tanto si son frescos, congelados o en conserva. ¡Empezamos! 

¿Cómo conservar el puerro fresco?

Para conservar el puerro fresco solo debemos cortarle las raíces y las hojas. Mucho cuidado, porque incluso pas hojas podemos llegar a aprovecharlas, aunque es cierto que son bastante molestas a la hora de almacenarlo. De esta manera, y si los guardamos en el cajón de las verduras, los puerros pueden durar en perfecto estado hasta 12 días

Pasos para conservar el puerro congelado

Al contrario de lo que pueda parecer, el puerro puede congelarse sin problema. Es una opción muy buena si queremos que nos dure meses y así poder utilizarlo siempre que queramos. ¿Cómo lo haremos?

+ En primer lugar corta las hojas y las raíces, como te hemos contado antes, y lávalo muy bien para eliminar los restos de tierra que pueda contener.

+ Después lo cortaremos con la forma en la que queramos conservarlo. Aquí existen diferentes opciones, por ejemplo: cortarlo en forma de media luna, cortarlo en rodajas, en trozos más grandes… ¡Elige la que más te guste!

+ A continuación, ponemos a hervir un poco de agua con una pizca de sal y escaldamos los puerros durante un par de minutos. Sacamos, escurrimos y dejamos enfriar.

+ Por último, los metemos en una bolsa de congelación. El objetivo de utilizar esta y no un tupper cualquiera es que la bolsa nos permite ahorrar mucho espacio en el congelador. Si este paso lo vas a realizar con otras hortalizas conseguirás aprovechar mucho el espacio.

¿Cómo almacenar el puerro en conserva durante mucho más tiempo?

Una opción más que te ofrecemos para conservar tus puerros durante mucho tiempo es hacerlo al vacío en tarros. Te llevará un poco más de tiempo pero te asegurarás de poder usarlos cuando más te apetezca. Para realizar la conserva necesitaremos: los puerros, agua, sal y limón.

+ Prepararemos los puerros, los lavaremos y los cortamos en trozos del tamaño de nuestro tarro, aproximadamente.

+ Mientras, prepararemos en una olla un litro de agua, unos 24 gramos de sal y un buen chorro de zumo de limón. Este se puede sustituir por vinagre, pues también es un gran conservante.

+ A continuación echamos los puerros y los dejamos cocer alrededor de 30-35 minutos, aunque es mejor que vayas echando un vistazo para cortar la cocción cuando estén a tu gusto.

+ Por último, los sacamos, los echamos en los tarros y rellenamos estos con el agua de la olla aún caliente. Es importante que llenes el bote hasta arriba, cierres la tapa muy fuerte y les des la vuelta durante, por lo menos, un par de horas. Así lograremos hacer el vacío que los conservará.

¡Ya tienes listos los puerros en conserva! Cuando quieras consumirlos solo tienes que abrir el bote y utilizarlos en la receta que más te guste.

¿Cuál de estas opciones para conservar puerros es tu preferida? ¿Conoces alguna más? ¡Cuéntanoslo en los comentarios! 

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