Soñar que el diablo te persigue: escucha tu instinto

¿Y si dejas que Satanás te atrape en sueños?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Qué significa soñar que el diablo te persigue

Algunos sueños te pueden parecer una auténtica pesadilla, pero su interpretación no siempre es negativa. Es el caso de soñar que el diablo te persigue, un sueño cargado de miedo, inquietud y culpabilidad que ocurre para darte la oportunidad de resolver un conflicto interior. El diablo no siempre es tu enemigo. Descubre en nuestro diccionario de sueños el significado y la interpretación de los sueños con Satanás.

¿Por qué el diablo te persigue en sueños?

Puede que ya estés en el infierno y estás corriendo desesperada porque alguien te persigue. Es el mismísimo diablo el que corre detrás de ti y tú temes que te alcance. Seguramente lo hará, porque en una lucha contra el diablo tienes las de perder. El diablo es poderoso, pero no siempre es negativo, al menos en tus sueños. ¿Y si dejas de correr?

+ En el significado de este sueño en el que sufres porque el diablo te está persiguiendo encontramos un conflicto interior. Hay algo que estás haciendo que te provoca ciertas dudas o hay algo que deseas hacer pero no te atreves porque no es lo convencional o no es lo que se espera de ti. De ahí que acudas al diablo, un ser malévolo pero, sin duda, mucho más flexible.

+ De flexibilidad habla el sueño. Porque tal vez estás viviendo ciñéndote a los esquemas que otros habían preparado para ti. No te sales de los límites marcados pero hay algo dentro de ti que te susurra que los amplíes, que te los saltes, que los borres o que construyas otros límites nuevos. Hay algo dentro de ti que te susurra la palabra libertad y aquí aparece el diablo persiguiéndote.

+ Porque el diablo sabe de tus deseos, él es el especialista en tentaciones y te está persiguiendo para que te dejes tentar y, después, caigas. ¿Y por qué no? No se trata de hacer un pacto con el diablo, que eso siempre suele salir muy caro, pero una charla con el demonio te hará ver que los límites autoimpuestos pueden ampliarse hasta donde tú quieras.

¿Y tú? ¿Has soñado alguna vez con el diablo?