Fumar poco, riesgo de muerte súbita en mujeres

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Fumar poco aumenta el riesgo de muerte súbita

Cada vez estamos más concienciadas sobre la necesidad de dejar de fumar. Conocemos los riesgos del tabaco y sus perjuicios sobre nuestra salud. También sabemos que fumar afecta a nuestra calidad de vida y que si dejáramos de fumar conseguiríamos más años de vida. Sin embargo, dejar de fumar es muy difícil. Hay personas que lo intentan una y otra vez sin conseguirlo y hay otras que deciden fumar menos ante la imposibilidad de dejarlo por completo.

Fumar poco también tiene riesgos

Sin embargo, fumar poco también supone un grave riesgo para la salud. Da igual si fumas cinco cigarrillos al día, o un par de ellos, porque el peligro de sufrir una muerte súbita es el mismo que el de una mujer fumadora. Y es que el tabaco incide en las enfermedades cardiovasculares, siendo las mujeres especialmente sensibles a estas dolencias como consecuencia del tabaco.

Evidentemente la cantidad de sustancias tóxicas que introducimos en el organismo es menor si fumamos poco, pero las consecuencias para la salud son las mismas que si fumas un paquete diario. Problemas circulatorios, enfermedades respiratorias y envejecimiento cutáneo son otros de los riesgos que se añaden a las dolencias cardiacas en el momento en que encendemos un cigarrillo.

Así pues, se hace necesario dejar de fumar cuanto antes, porque cuanto más tiempo permanezcas como fumadora, más peligros corres de sufrir una muerte súbita, un ictus o un infarto, enfermedades que, como ya sabemos, son letales con las mujeres. Y si quieres aumentar no sólo tu esperanza de vida, sino también tu calidad de vida, el paso fundamental es vivir sin tabaco.

Cómo dejar de fumar

Pero a pesar de tener tan claro el peligro que supone continuar fumando, lo cierto es que es tremendamente difícil dejar de fumar. Si estás intentando dejar el tabaco, o lo tienes en tu lista de propósitos para año nuevo, es mejor que no te dejes llevar por los comentarios ajenos y te rodees de una barrera de fortaleza interior. No puedes hacer caso de esas personas que te dicen sonrientes que a ellas no les costó nada abandonar el tabaco, porque eso hará que te sientas frustrada, y porque no es cierto; dejar de fumar cuesta, y mucho. Pero el esfuerzo bien merece la pena.

Así que prepárate para recabar toda la ayuda que puedas en esta empresa tan difícil como es dejar de fumar. Libros de autoayuda, parches de nicotina, medicamentos específicos, terapia psicológica, hipnosis, grupos de apoyo...cualquier soporte es bueno para conseguir abandonar ese hábito peligroso y perjudicial.

Y no te desesperes si esta vez no consigues dejar de fumar. No dejes de intentarlo porque en otras ocasiones no lo hayas logrado, porque cualquier intento de dejar el tabaco merece la pena y alguno terminará en éxito. Recuerda que por intentarlo una vez más no pierdes nada, sólo pierdes si sigues fumando.