Trabajar con tu pareja: claves esenciales para sobrevivir sin conflictos

Cuando compartes casa y oficina con tu pareja

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Es cierto que cuando te enamoras quieres pasar todo el tiempo posible con esa persona, pero a lo mejor trabajar con tu pareja es demasiado. Y pasa muy a menudo, ya que el puesto de trabajo es uno de esos lugares donde es frecuente encontrar pareja. Es normal, las relaciones laborales son tan intensas que a veces se convierten en amistad y más adelante... En algo más. Si trabajas con tu pareja, te damos las claves para sobrevivir sin conflictos. Porque en el amor, como en el trabajo, todo tiene su cara y su cruz.

Ventajas e inconvenientes de trabajar con tu pareja

Seguro que al principio te parece una idea fantástica. Trabajar con tu pareja, ir a trabajar juntos, salir juntos, llegar a casa juntos...Imagina todo el tiempo que te ahorras en mensajes de WhatsApp para preguntar qué tal va el día. Y además vivís juntos. Es el colmo del amor, poder pasar las 24 horas del día con la persona que amas.

Pero más adelante tal vez te parezca un poco cargante esta idea. ¿Dónde queda vuestra individualidad si compartís absolutamente todo? Amigos y compañeros de trabajo os verán como un pack indivisible y eso puede acabar fatal. Y hablando de acabar, ¿te imaginas romper con tu pareja y tener que verle todos los días en el trabajo?

+ Ventajas de trabajar con tu pareja

No nos vamos a poner dramáticas porque es cierto que trabajar con tu pareja tiene sus ventajas. En el lado más materialista, si vais en coche al trabajo no necesitáis tener dos vehículos, podéis compartirlo. Y además os podéis organizar mejor porque siempre sabéis a qué hora va a terminar el otro.

Más ventajas encontramos en clave laboral y emocional. Trabajar con tu pareja es un regalo para esos días terribles en los que llegas a casa y no sabes cómo explicarle a tu novio lo que ha pasado. No hace falta que se lo expliques, él también lo ha vivido, así que sabrá comprenderte y consolarte mejor que nadie. Si además tenéis una profesión creativa, no hay una situación mejor para estimularos mutuamente, para inspiraros y para levantaros cuando llegan los bajones o los bloqueos. En este sentido la comprensión es una ventaja a tener en cuenta.

Y el conocimiento que tenéis el uno del otro. Porque compartís casa y oficina. Porque sois pareja, amantes, amigos y compañeros. Sabéis cómo funciona el otro en cada una de las facetas de la vida. ¡Enhorabuena!, porque habéis encontrado un todo en uno. Eso es aprovechar bien los recursos relacionales.

+ Inconvenientes de trabajar con tu pareja

Pero, claro, te imaginarás que esta situación tiene sus inconvenientes. Ya hemos hablado del peligro de convertiros en una pareja de siameses. Pasar las 24 horas del día juntos no es saludable y corréis el peligro de caer en una relación de codependencia en la que vuestra individualidad desaparezca. Esto a la larga pasa factura.

Como trabajáis juntos, compartís los problemas laborales. Y como tenéis confianza como buena pareja que sois, dejáis las apreciaciones para casa. Así os evitáis chismorrear con los compañeros o poner verde al jefe. Está bien, pero llevarse el trabajo a casa no es una buena idea porque no desconectáis en ningún momento. Y porque estar con la cabeza puesta en el trabajo os acerca como compañeros y amigos pero os aleja de vuestra faceta de pareja.

Y al revés. De la misma forma que os lleváis los problemas del trabajo a casa, podéis llevaros los problemas de pareja al trabajo, lo que creará un ambiente tóxico también para vuestros compañeros y reducirá vuestra productividad. Eso no le va a gustar nada vuestro jefe.

También puede ocurrir, si trabajáis en un sector muy competitivo, que surja alguna rivalidad entre vosotros. Por conseguir ese ascenso, porque te has llevado tú todos los méritos, porque a mí no me reconocen mi trabajo, porque tú cobras más que yo... Y eso al final, sin daros ni cuenta, acaba por instalarse con vosotros en el sofá.

¿Y si la pareja no funciona?, ¿y si llega la ruptura? Trabajar con tu ex no parece el escenario idílico para superar la ruptura de forma saludable ni a nivel personal ni a nivel profesional. Y eso en el mejor de los casos, suponiendo que termináis la relación de forma amistosa y civilizada. ¿Y si hay una infidelidad de por medio?, ¿y si tu novio te engaña con otra compañera de trabajo? El infierno no puede ser tan terrible como trabajar con tu pareja después de la ruptura.

Inconvenientes de trabajar con tu pareja

3 pautas necesarias para trabajar con tu pareja sin problemas

No pienses que no es posible trabajar con tu pareja y que no afecte a la relación. Tenemos las claves para sobrevivir y convertir esta situación que puede ser un poco agobiante en un auténtico regalo. Pero hay que marcar unos límites.

1 Los límites entre el trabajo y la vida personal

Hablamos de límites, algo que toda relación de pareja necesita, pero especialmente si trabajáis juntos. Que hayas encontrado todo en una misma persona no quiere decir que no sepas diferenciar al amigo, del amante, del compañero de trabajo. Y para eso están los límites.

Queda prohibido hablar del trabajo a cualquier hora del día. Poned límites. No es que no podáis comentar lo ocurrido en la jornada laboral, pero delimitad el tiempo. Por ejemplo, una vez que os ponéis con la cena queda terminantemente prohibido hablar del trabajo o incluso pensar en el trabajo.

2 Los límites dentro de la pareja

Está muy bien que quieras a tu pareja y que quieras pasar tiempo con él, pero no puede ser que estéis juntos día y noche. No es saludable. Así que procura preservar tu espacio propio, no compartir con tu pareja a todo tu círculo de amigos, hacer actividades por separado o incluso planear las vacaciones con tus amigas en lugar de con tu pareja.

Tal vez al principio no quieras hacerlo y luego te hayas acostumbrado tanto a pasar todo el tiempo con tu pareja que no te sientas capaz de hacer esa separación. Pero este aspecto es muy importante. Porque tu salud mental depende de ello. Tu pareja puede ser tu todo sin renunciar a ti misma, a tus amigos, a tu familia.

3 La comunicación es la clave

Y como en todas las parejas, para sobrevivir a esta situación que no deja de ser comprometida, la comunicación es la clave. Puede que no tengáis discusiones en el mismo tono cuando se trata del trabajo que cuando se trata de vuestra relación. Y será mejor que no mezcléis ambos aspectos en vuestras desavenencias. Un reproche sobre algo que ha ocurrido en el trabajo sobra cuando estáis debatiendo cómo organizar las tareas domésticas, por ejemplo.

Tened siempre en cuenta que las personas funcionamos de forma diferente en los distintos ámbitos de la vida, así que lo que piensas de él como compañero de trabajo no tiene por qué ser idéntico a lo que piensas de él como pareja. Por eso hay que hablar continuamente, revelar las emociones, comunicar los sentimientos y aclarar los malentendidos a tiempo, en su tiempo y en su lugar correspondiente.

Y en cualquier caso, si ves que esto de trabajar con tu pareja se pone cuesta arriba, siempre es una buena excusa para cambiar. ¿De trabajo o de pareja?

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