14 poemas para el Día de la Mujer: poesías feministas imprescindibles

Poemas reivindicativos y perfectos para conmemorar el 8 de marzo

Almudena Rubio
Almudena Rubio Periodista

El 8 de marzo es un día muy señalado y especial para todos, pues se celebra el Día de la Mujer. Se trata de un día para conmemorar una realidad que hoy en día sigue existiendo, a pesar de que a lo largo de la historia se hayan conseguido muchos avances. La desigualdad entre hombres y mujeres, la movilización hacia un género que, durante mucho tiempo, ha sido el más desfavorecido.

Debemos mirar hacia delante, debemos seguir luchando por las mismas oportunidades, derechos y deberes, sea cual sea el género de una persona. Y no debemos olvidarnos de celebrar este día tan importantísimo para todos. ¿Por qué no celebrarlo con poesías feministas? Sí, es una buena y bonita manera de dedicar unas palabras a las mujeres de tu vida, compartir una reflexión en tus redes sociales o, simplemente, reflexionar tú [email protected] sobre la igualdad. En Diario Femenino te proponemos 14 poemas para el Día de la Mujer, ¡presta atención! 

Poemas esenciales para conmemorar el Día de la Mujer 

1 Yo me levanto - Maya Angelou

La poetisa y activista Maya Angelou nos brinda un poema de lo más especial sobre la fortaleza de las mujeres, que a pesar de las adversidades siguen levantándose para seguir adelante. ¿Qué te parece para conmemorar el Día de la Mujer?

Podrás describirme en la historia
con mentiras retorcidas,
Podrás arrastrarme en la basura misma
Aun así, como el polvo, me levanto.
¿Te desconcierta mi insolencia?
Porque camino como si tuviese pozos de petróleo
Bombeando en mi sala de estar.
Igual que las lunas y los soles,
Con la certeza de las mareas,
Igual que las esperanzas que alto vuelan
A pesar de todo, me levanto.
 
¿Querrías verme destruida?
¿Con la cabeza gacha y los ojos bajos?
Y los hombros caídos como lágrimas.
Debilitada por mis conmovedores gritos.
¿Te ofende mi arrogancia?
No te lo tomes a mal:
Porque me río como si tuviera minas de oro
Excavadas en mi patio de atrás.
 
Puedes dispararme tus palabras,
Puedes acuchillarme con los ojos,
Puedes matarme con tu odio,
Y a pesar de todo, como el viento, me levanto.
 
¿Te desconcierta mi sensualidad?
¿Te parece extraño que baile
como si tuviera diamantes
en mis muslos?
Desde los cobertizos de una vergüenza histórica
me levanto.
De un pasado enraizado en el dolor
Me levanto.
 
Soy un océano negro, impetuoso y extenso,
Fluyendo y embraveciendo, y así
soporto la marea.
Dejando atrás noches de espanto y miedo
Me levanto.
En un nuevo día, asombrosamente claro,
Me levanto.
 
Con los talentos que mis ancestros dieron,
yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Y me levanto.
Me levanto
Yo me levanto.


2 Y Dios me hizo mujer - Gioconda Belli 

Continuamos nuestra selección de poemas para el Día de la Mujer con uno de lo más especial de la poeta y novelista nicaragüense Gioconda Belli, en el que refleja lo afortunada que se siente por ser mujer


Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

3 Yo no tengo soledad - Gabriela Mistral

Un poema que habla de la suerte de no sentirse sola, y es que en este caso Gabriela Mistral nos brinda un poema que bien podría servirnos para consolidar la unión entre todas las mujeres y, por supuesto, todos los hombres, para conseguir igualdad.  

Es la noche desamparo
de las sierras hasta el mar.
Pero yo, la que te mece,
¡yo no tengo soledad!
 
Es el cielo desamparo
si la luna cae al mar.
Pero yo, la que te estrecha,
¡yo no tengo soledad!
 
Es el mundo desamparo
y la carne triste va.
Pero yo, la que te oprime,
¡yo no tengo soledad! 

4 Rotundamente negra - Shirley Campbell

La activista Shirley Campbell nos muestra con este maravilloso poema su centro de atención, que no es otro que el empoderamiento de las mujeres negras y, en general, de su pueblo, lejos del racismo. ¿Qué te parecen sus palabras? 

Me niego rotundamente
A negar mi voz,
Mi sangre y mi piel.
Y me niego rotundamente
A dejar de ser yo,
A dejar de sentirme bien
Cuando miro mi rostro en el espejo
Con mi boca
Rotundamente grande,
Y mi nariz
Rotundamente hermosa,
Y mis dientes
Rotundamente blancos,
Y mi piel valientemente negra.
Y me niego categóricamente
A dejar de hablar
Mi lengua, mi acento y mi historia.
Y me niego absolutamente
A ser parte de los que callan,
De los que temen,
De los que lloran.
Porque me acepto
Rotundamente libre,
Rotundamente negra,
Rotundamente hermosa.

5 Si me quieres, quiéreme entera - Dulce María Loynaz 

Un poema que trata sobre el amor, pero el amor más verdadero, más puro y más esencial que puede existir hacia una mujer: quiéreme entera, o no me quieras

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda!… O no me quieras

6 Tú me quieres blanca - Alfonsina Storni 

Alfonsina Storni, cuyas obras son destacadas por su alto componente feminista, nos brinda este maravilloso poema que debes leer, al menos, una vez en la vida. ¿Qué mejor que leerlo en un día tan señalado como es el 8 de marzo?

Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada .
Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.
Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.
Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡me pretendes alba!
Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua:
Habla con los pájaros
y lévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.

7 Somos mujeres - Elvira Sastre 

No podemos olvidar este poema tan acertado para celebrar el Día de la Mujer como se merece de la bloguera Elvira Sastre. ¡Seguro que te encanta tanto como a nosotras! 

Miradnos.
Somos la luz de nuestra propia sombra,
el reflejo de la carne que nos ha acompañado,
la fuerza que impulsa a las olas más minúsculas.
 
Somos el azar de lo oportuno,
la paz que termina con las guerras ajenas,
dos rodillas arañadas que resisten con valentía.
 
Miradnos.
Decidimos cambiar la dirección del puño
porque nosotras no nos defendemos:
nosotras luchamos.
 
Miradnos.
Somos, también, dolor, somos miedo,
somos un tropiezo fruto de la zancadilla de otro
que pretende marcar un camino que no existe.
Somos, también, una espalda torcida,
una mirada maltratada, una piel obligada,
pero la misma mano que alzamos
abre todas las puertas,
la misma boca con la que negamos
hace que el mundo avance,
y somos las únicas capaces de enseñar
a un pájaro a volar.
 
Miradnos.
Somos música,
inabarcables, invencibles, incontenibles, inhabitables,
luz en un lugar que aún no es capaz de
abarcarnos, vencernos, contenernos, habitarnos,
porque la belleza siempre cegó los ojos
de aquel que no sabía mirar.
Nuestro animal es una bestia indomable
que dormía tranquila hasta que decidisteis
abrirle los ojos con vuestros palos,
con vuestros insultos, con este desprecio
que, oídnos:
no aceptamos.
 
Miradnos.
Porque yo lo he visto en nuestros ojos,
lo he visto cuando nos reconocemos humanas
en esta selva que no siempre nos comprende
pero que hemos conquistado.
 
He visto en nosotras
la armonía de la vida y de la muerte,
la quietud del cielo y del suelo,
la unión del comienzo y del fin,
el fuego de la nieve y la madera,
la libertad del sí y el no,
el valor de quien llega y quien se va,
el don de quien puede y lo consigue.
 
Miradnos,
y nunca olvidéis que el universo y la luz
salen de nuestras piernas.
Porque un mundo sin mujeres
no es más que un mundo vacío y a oscuras.

Y nosotras
estamos aquí
para despertaros
y encender la mecha.

8 La próxima vez que él… - Rupi Kaur 

La poeta canadiense nos brinda la oportunidad de leer este sencillo, corto, pero directo poema dedicado a todas las mujeres del mundo. ¡Léelo con atención! 

La próxima vez que él
señale que el
vello de tus piernas está
creciendo nuevamente
recuérdale a ese chico que tu cuerpo
no es su hogar
que él es un invitado
adviértele
que no limite
su bienvenida.

9 Es necesario - Guisela López 

La poesía feminista de Guisela López es imprescindible para conmemorar un día muy importante para las mujeres, para la lucha por la igualdad entre géneros. ¿Qué te parece este poema?

Es necesario
revertir el hechizo.
Ese,
que borra a las mujeres
de los libros de historia,
de las esferas de poder,
de las antologías.
Ese,
que las encierra
entre cuatro paredes,
con solo
colocarles un anillo.

10 La construcción de un sueño - Dulce Chacón

La poeta Dulce Chacón y su poema nos animan a levantar el vuelo, a seguir hacia delante, a perseguir nuestras metas y nuestros sueños. ¿Te animas a iniciar el vuelo?

Siempre hay tiempo para un sueño. 
Siempre es tiempo de dejarse llevar por una 
pasión que nos arrastre hacia el deseo. 
Siempre es posible encontrar la fuerza 
necesaria para alzar el vuelo y dirigirse hacia
lo alto. 
Y es allí, y solo allí, en la altura, donde
podemos desplegar nuestras alas en toda su
extensión.
Solo allí, en lo más alto de nosotros mismos,
en lo más profundo de nuestras inquietudes,
podremos separar los brazos, y volar.
... ella ha iniciado ya ese vuelo.

11 Mujer fenomenal - Maya Angelou

Un poema que deberías leer cada mañana, pues todas y cada una de las mujeres son fenomenales, ¿no crees? ¡Subirá tu autoestima

Las mujeres hermosas se preguntan
Dónde radica mi secreto.
No soy linda o nacida
Para vestir una talla de modelo
Mas cuando empiezo a decírlo
Todos piensan que miento
Y digo,
Está en el largo de mis brazos,
En el espacio de mis caderas,
En la cadencia de mi paso,
En la curva de mis labios.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo. 
Ingreso a cualquier ambiente
Tan calma como a ti te gusta,
Y en cuanto al hombre
Los tipos se ponen de pie o
Caen de rodillas.
Luego revolotean a mi alrededor,
Una colmena de abejas melíferas.
Y digo,
Es el fuego de mis ojos,
Y el brillo de mis dientes,
El movimiento de mi cadera,
Y la alegría de mis pies.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo. 
Los mismos hombres se preguntan
Que ven en mí.
Se esfuerzan mucho
Pero no pueden tocar
Mi misterio interior.
Cuando intento mostrarles
Dicen que no logran verlo
Y digo,
Está en la curvatura de mi espalda,
El sol de mi sonrisa,
El porte de mis pechos,
La gracia de mi estilo.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.
Ahora comprendes
Por qué mi cabeza no se inclina.
No grito ni ando a los saltos
No tengo que hablar muy alto.
Cuando me veas pasar
Deberías sentirte orgullosa.
Y digo,
Está en el sonido de mis talones,
La onda de mi cabello,
La palma de mi mano,
La necesidad de mi cariño,
Por que soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.

12 Soy mujer - Alejandra Pizarnik

Un maravilloso poema que trata sobre el agradecimiento a todas esas mujeres que antes de nosotras lucharon por conseguir muchos de los derechos que hoy tenemos, aunque todavía queda mucho por hacer.  

Soy mujer.
 Y un entrañable calor me abriga
cuando el mundo me golpea.
Es el calor de otras mujeres,
de aquellas que hicieron de la vida
este rincón sensible, luchador,
de piel suave y corazón guerrero

13 Hombres necios que acusáis (fragmento) - Sor Juana Inés de la Cruz

La mexicana Sor Juana Inés de la Cruz nos da la oportunidad de leer y releer este perfecto poema, muy apropiado para celebrar el Día de la Mujer

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.
Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

14 La esperanza es esa cosa con plumas - Emily Dickinson

La escritora nos habla con este poema de la esperanza, y en este caso queremos utilizar esa esperanza como un elemento muy importante, con la mirada puesta al futuro de la mujer

La esperanza es esa cosa con plumas
que se posa en el alma,
y entona melodías sin palabras,
y no se detiene para nada,
y suena más dulce en el vendaval;
y feroz tendrá que ser la tormenta
que pueda abatir al pajarillo
que a tantos ha dado abrigo.
La he escuchado en la tierra más fría
y en el mar más extraño;
mas nunca en la inclemencia
de mí ha pedido una sola migaja.
 
¡Hasta aquí nuestra lista de poemas para el Día de la Mujer! ¿Conoces alguno más? Cuéntanos cuál de estas poesías feministas es tu preferida en los comentarios, ¡te leemos! 

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