El poder de los besos apasionados en el cuello

13 pasos para excitar a tu pareja con un simple beso

Napoleón Fernandez

  besos apasionados en el cuello

Los besos apasionados entre las parejas son una forma más de expresar los sentimientos hacia la otra persona. En la boca, en la cara, en la frente, en el cuello... Recorres toda la geografía de tu pareja plantándole tus labios con el objetivo de seducirle a través de uno de los mejores juegos de la seducción.

Si hay una parte del cuerpo humano donde los besos apasionados se transforman en besos sexuales esa es el cuello. Descubre el poder de los besos apasionados en el cuello, su significado y aprende las mejores técnicas para tener éxito. 

¿Por qué dar un beso apasionado en el cuello?

Un beso apasionado en el cuello implica una cierta complicidad con la persona y es, por encima de otro tipo de besos, un gesto potente de seducción. Además, va acompañado de una cierta intención erótica y de un deseo sexual bastante acentuado. Pero para que sea algo inolvidable debes de tener en cuenta las siguientes advertencias: 

1 Bésale, pero no le muerdes o perderás toda la pasión creada con este momento. 

2 Intenta que no sea demasiado seco (no transmite nada), pero tampoco demasiado húmedo (puede crear efecto lame vaca).

3 Recorre todo el cuello sin dejarte ninguna parte. Muchas veces nos centramos en la zona central y la más cercana al lóbulo de la oreja, olvidando la próxima a la mandíbula. 

4 Recuerda es un beso, no consiste en dejarle todas tus babas.

5 Para que tenga un mayor efecto, empieza besando otras partes del cuerpo -boca, nariz, pecho- y ponle el toque final a este ritual de excitación en el cuello. 

6 Si succionas mucho el cuello, harás que le salga un chupetón y quizás se pueda enfadar contigo. ¡No a todo el mundo le gusta ir marcado! 

Mejoras técnicas de besos apasionados en el cuello

Los besos apasionados en el cuello llevan su tiempo y su preparación. No tengas prisa, relájate y busca el mejor momento. Tanto tu pareja como tú estáis a punto de vivir una experiencia mágica que os hará tocar el cielo. 

7 Comienza a besarle por el pecho o por la cara, para después acabar en el cuello. Acompaña este gesto con caricias por el pelo y también por el mismo cuello. 

8 Calienta el ambiente rozando tu labios por los hombros hasta subir al centro del cuello. Cuando veas que tu pareja se está poniendo a tono puedes hacer que tu lengua entre en acción. 

9 Respira profundamente y que él lo sienta. Eso le excitará mucho más aún, igual que si acompañas esos gemidos con alguna palabra. 

10 Con la punta de su lengua recorre todo el cuello de arriba a abajo y de derecha a izquierda o, incluso, dibujando círculos imaginarios. Hazlo de manera lenta y muy tierna.

11 Cambia de posición. Si estás de frente a él y estás besándole desde este ángulo, con cuidado gírale para que la parte de atrás del cuello también sienta esta experiencia. 

12 Da besos con la boca abierta, pero también con la boca cerrada. 

13 Observa a tu pareja. Según vayas realizando movimientos, presta atención a aquello que le está excitando más y recurre a ello si ves que la pasión empieza a descender.