No eres tú, soy yo: La excusa con la que empiezan los finales

¿Qué significa verdaderamente esta temida frase?

Tamara Sánchez

No eres tú soy yo: La excusa con la que empiezan los finales

No eres tú, soy yo. Tal y como dicta ‘Échame la culpa’, la famosa canción de Luis Fonsi y Demi Lovato, esta tajante frase forma parte del top one de excusas más utilizadas a la hora de poner fin a una relación.

Llega un momento en la vida de pareja en el que la llama del amor se apaga y en lugar de afrontarlo y poner fin a la relación de una forma digna y clara, se recurre a esta sutil premisa la cual no consigue otra cosa más que alagar el sufrimiento y la agonía.

Seguramente te hayas tenido que enfrentar a la famosa frase alguna vez, puede que hasta incluso la hayas escuchado varias veces a lo largo de tu vida sentimental y amorosa, pero ¿qué esconden realmente estas palabras? En Diario Femenino hemos analizado todo lo que se enmascara detrás de un “No eres tú, soy yo” y estas son las conclusiones a las que hemos llegado:

El verdadero significado de la frase “No eres tú, soy yo”

+ Creemos que la ruptura va a ser menos dolorosa

Cuando alguna de las dos personas que forman la relación sigue enamorada, no hay forma posible de romper sin causar daño. A pesar de esto, sí existen ciertas maneras de hacer que el proceso sea menos amargo y utilizar la frase “No eres tú, soy yo” no es una de ellas.

Todos merecemos sinceridad y respeto y más aún cuando hemos compartido una parte de nuestro tiempo y nuestra vida con esa persona. Pensamos que cargando la responsabilidad a nuestras espaldas y diciendo aquello de “tú eres demasiado buena para mí, no te merezco” vamos a ahorrar sufrimiento, pero no es así. En las rupturas se pasa por las mismas fases que en un duelo ante la muerte de un ser querido (incomprensión, rabia, tristeza…) por lo que si la persona sabe los verdaderos motivos por los que su relación ha acabado le será más fácil ir superándolos. Además, también le servirá para aprender de sus errores de cara a futuras relaciones.

+ No damos alternativa alguna a nuestra pareja

Si tu pareja te suelta un “No eres tú, soy yo”, de nada sirve que le pidas otra oportunidad o que le digas que vas a cambiar y que te vas a esforzar por hacer que la relación prospere. En el momento en el que esas palabras salen de su boca, tú no tienes nada que hacer, salvo aceptarlo.

Él hará que toda la culpa recaiga sobre él y levantará un muro enorme que por mucho que lo intentes no podrás atravesar. Un “No eres tú soy yo” que no es más que una máscara que encubre una triste realidad: “Ya no te quiero, pero no me atrevo a decírtelo claramente por miedo a hacerte daño”.

+ Falta de madurez y responsabilidad para tomar las riendas

La expresión “no eres tú, soy yo”, es probablemente la frase más vacía e inmadura que puede pronunciarse cuando se va a poner fin a una relación de pareja. Detrás de ella se esconde una serie de características que denotan una enorme cobardía:

+ Baja capacidad para afrontar los problemas y gestionar las emociones.

+ Falta de valentía y madurez: Todos merecemos saber la verdad para poder asumir mejor la ruptura y ser capaces de superarla. El hecho de pensar que encubriéndosela a la otra persona vamos a evitarla sufrimiento, denota un verdadero egoísmo. Lo único que realmente se pretende con ella es quitarse un peso de encima e intentar sentirse mejor por no haber culpado a la otra persona del fin de la relación.

+ Escasa inteligencia emocional: Las personas que no asumen su responsabilidad y que juegan con los sentimientos de los demás no disponen de esta importante cualidad la cual nos permite vivir con mayor equilibrio y respeto hacia nosotros mismos y hacia los que nos rodean.