Tiempo y recuerdos: el significado de tatuarse una cámara de fotos

Sonia Murillo

Tatuarse una cámara de fotos puede, a priori, no ser para todo el mundo. Se trata de un objeto que hoy está en desuso, después de que ocupara un lugar predominante en las maletas que preparábamos cada verano, ahora parece que los móviles les han ganado la partida. Por eso, llevar una cámara tatuada en tu cuerpo hará que todo el mundo te identifique como aficionada a la fotografía, profesional de la fotografía, una hipster o alguien de otro siglo.

¿Qué dice de ti un tatuaje con una cámara de fotos?

Lo primero que pensará la gente cuando vea que llevas una cámara de fotos tatuada es que eres fotógrafa profesional. Esa es una de las principales razonas para hacerte este original tattoo, reflejar tu pasión por tu oficio. O por tu mayor afición. Quizá siempre te ha gustado tomar imágenes, tienes una vena artística y te gusta retratar la realidad. En ese caso, hacerte un tatuaje de una cámara de fotos puede ayudarte a dar el paso definitivo y servirte para comenzar tu carrera como fotógrafa.

También es posible que te decidas a llevar este tattoo por el singular encanto que tienen los objetos vintage. Las cámaras de fotos, tipo Leica, son unas de las más codiciadas entre los hipster y los amantes de las antigüedades. Tienes otras opciones, como tatuarte un reloj o una brújula. Pero más allá de su belleza o de tu relación personal con la fotografía, los tatuajes de cámaras de fotos tienen otros significados:

- Detener el tiempo. Cuando tomas una fotografía el tiempo se detiene en una hoja de papel. Puede simbolizar que te gustaría volver a un momento del pasado.

- Un recuerdo imborrable. Puedes utilizarlas como recuerdo de algo especial que haya sucedido en tu vida, como el nacimiento de un hijo, y no quieras olvidar.

- Homenaje. Al igual que otros muchos tatuajes, este se puede utilizar para homenajear a algún ser querido que ya no está contigo y que disfrutaba de la fotografía.