Falsos mitos y leyendas: 'La ansiedad no se puede tratar'

Beatriz Iznaola

Ansiedad

En muchas ocasiones se puede llegar a confundir la ansiedad con la depresión, Pero no es así, la depresión es una enfermedad seria y la ansiedad es condición médica certera que se puede manifestar de distintas maneras. Se refiere directamente al sentimiento continuo de preocupación, agobio, estrés, sensación de falta de control, etc. Si esto nos ocurre con frecuencia debemos acudir a un especialista para que nos trate. Más allá de lo que se ha creído siempre, la ansiedad sí es tratable. Hay muchas formas de tratarla, y lo que es más importante: no sólo se cura con pastillas. El ejercicio diario y la relajación son algunas de las técnicas naturales que nos ayudarán a superar la ansiedad. 

Hay muchas maneras de tratar la ansiedad

Si sufrimos ansiedad no podemos pensar directamente que si acudimos al médico nos van a medicar y vamos a acabar atados a pastillas, cosa que no es de agrado para nadie. No es así, la medicina ha avanzado de la mano de curas naturales. Por eso, es muy importante que si sufres esto estés dispuesta a realizar distintas actividades que serán buenas para ayudarte a superar un problema que puede hacerse crónico o derivar en otros problemas aún más graves. Está demostrado que realizar ejercicio diariamente ayuda y mucho. Con el deporte liberamos toda la energía acumulada que puede ser excesiva y no nos hace ningún bien. Puedes elegir el deporte que más te guste, lo importante es que te sientas cómoda y mejor cada vez. Correr, nadar o simplemente caminar pueden ser una de las opciones más recomendadas. 

Las técnicas de meditación también son muy aconsejables. El yoga, pilates, reiki y otras fusiones que han ido apareciendo últimamente son ideales para las personas que sufren ansiedad, pues ayudan a que el cuerpo se relaje y tome de nuevo un equilibrio. Además, nos ayudarán a estar más tranquilas y más concentradas. Si te encuentras con ansiedad en tu puesto de trabajo o en casa puedes probar a realizar una respiración más relajada, para intentar combatir ese episodio incontrolable, aparentemente. Aun con todo esto, lo más importante es que te tomes la vida con más calma, cada persona tiene su límite y tú tienes que encontrar el tuyo. No puedes sobrecargarte con más actividades de las que eres capaz de realizar, pues esto nunca jugará a tu favor.