Sencillas técnicas de relajación para combatir la ansiedad

Consejos para lograr la relajación muscular y mental

Laura Sánchez

Técnicas de relajación para combatir la ansiedad

El estrés, las prisas, las preocupaciones y las responsabilidades son las causas de nuestra ansiedad. Siempre nerviosas, siempre preocupadas, sabemos perfectamente que necesitamos relajarnos pero es la propia ansiedad la que impide esa tranquilidad.

En cuanto oímos hablar de técnicas de relajación, pensamos que para nosotras es imposible, que no nosotras no podremos desconectar y dedicar unos minutos a estar más tranquilas. Pero debemos hacernos a la idea: dedicar unos minutos a la relajación nos evitará muchas horas de nervios.

Las mejores técnicas de relajación muscular

Una de las principales manifestaciones de la ansiedad es la tensión muscular. El miedo, la preocupación y esa alerta ante un supuesto peligro hace que nuestros músculos estén tensos, rígidos. Por eso es importante empezar los ejercicios de relajación con la relajación muscular; será después cuando nos ocupemos de la relajación mental.

Existen varias técnicas de relajación muscular, pero la más sencilla es esa en la que te tumbas con ropa cómoda y descalza en un ambiente con una luz tenue y con aromas tranquilizantes en el aire. Entonces empiezas a fijarte en determinadas partes de tu cuerpo, por ejemplo, la pierna. Dejas esa pierna floja, notando el calor que desprende y cómo se va aflojando poco a poco, hasta sentirla totalmente relajada.

Este ejercicio debes hacerlo con todas las partes del cuerpo, con las piernas, con el abdomen, con los brazos, con los hombros, etc. Al principio te costará un poco, pero en cuanto logres hacerte con la técnica, solo necesitarás unos minutos para alcanzar el bienestar y sentirte tranquila de forma sencilla en tu propia casa.

La importancia de aprender técnicas de relajación

La importancia de la relajación mental

Una vez que tengas dominadala relajación muscular, puedes pasar a relajar tu mente, algo que es fundamental para mantener la ansiedad a raya y hacer que desaparezca el temor, la inseguridad y las preocupaciones. La relajación mental requiere unos ejercicios que a menudo se relacionan con la meditación.

El primer paso es tumbarte, como en el caso de la relajación muscular, y cerrar los ojos. A continuación visualiza algo agradable, como un atardecer en el mar o simplemente un cielo azul y despejado. Puede que te cueste un poco retener esa imagen mental, pero recupérala tantas veces como haga falta.

Con esa imagen agradable en tu mente y, respirando profundamente, ve desechando todos los demás pensamientos para centrarte únicamente en esa imagen, en las sensaciones que te transmite, en los olores, en los sonidos, en los colores, en la calma. Se trata de dejar tu mente libre de pensamientos negativos y llenarla con la tranquilidad que necesitas.