Aceptarse a sí misma, clave para mejorar la autoestima

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Uno de los significados de "aceptar" es aprobar o dar por bueno. La aceptación es uno de los ejercicios básicos para mejorar la autoestima. Aceptarse a una misma pasa por reconocer los errores, pero también las virtudes y las capacidades que todas tenemos. Aceptarse a una misma es aceptar que no somos perfectas y que la imperfección es una más de nuestras cualidades. Aceptarte a ti misma es reconocer que eres única.

Cómo aceptarte a ti misma

- Generosidad. Para aceptarte a ti misma debes ser más generosa. De la misma forma que puedes perdonar los errores de los demás, puedes perdonar los tuyos. Cometer errores es humano y además supone toda una experiencia de aprendizaje que puedes aprovechar para mejorar en la vida.

- Realismo. Dado que los problemas de autoestima provienen de tener una imagen distorsionada y negativa de ti misma, tienes que dirigir tus fuerzas a la objetividad, a obtener una perspectiva más realista de tus características positivas, de tus logros y de tus verdaderas capacidades.

- Introspección. Si diriges la mirada a tu interior, seguro que descubres cosas de ti misma que desconocías. Podrás potenciar tus cualidades si consigues conocerte mejor. Una vez que te reconozcas tal cual eres, seguro que te gustas un poco más.

- Los demás. Los demás no tienen nada que decir acerca de ti. Y si lo dicen, no debería importarte. La única persona que tiene que reconocerse de una determinada manera eres tú, así que olvídate de lo que los demás quieran, esperen u opinen de ti porque no te sirve para nada en este ejercicio de mejorar la autoestima.

- El triunfo. Muchos problemas de autoestima se generan por no haber cumplido las expectativas en el trabajo, en el amor o en la vida en general. La vida no es una estafa. La estafa es la visión de la felicidad y del éxito que nos han inculcado desde la infancia.

- Mejorar. Que te aceptes a ti misma tal y como eres no quiere decir que no debas intentar mejorar aquellos aspectos de ti misma que no te gusta o que te impiden ser feliz. La inteligencia se mide en grado de felicidad, no en títulos universitarios, así que sé inteligente y potencia esas capacidades que te harán más feliz.

- La perfección. No eres perfecta, lo sabes. Pero tampoco eres un desastre. Como todas las personas, tienes cosas positivas y negativas, algunas cosas las haces mejor y otras las haces peor. Pero no debes olvidarte nunca: no eres perfecta, eres única.