Autoestima media: en el punto medio no siempre está la virtud

La autoestima se mejora aceptándonos, queriéndonos y decidiendo

Laura Sánchez

Riesgos de una autoestima media

La percepción con que nos vemos a nosotras mismas determina el grado de autoestima. Frente a las ventajas de la autoestima alta se sitúan los problemas de la baja autoestima y, en medio, está la autoestima media o relativa. En contra de lo que suele ocurrir, en este caso, en el punto medio no está la virtud, porque este tipo de autoestima media tiene más inconvenientes que ventajas.

La persona con autoestima media

La mayoría de las personas tiene una autoestima media. La persona con autoestima media varía su percepción y valoración de sí misma dependiendo de muchos factores pero, sobre todo, de la opinión de los demás. Una crítica mal encajada puede hacer que la persona con autoestima media se venga abajo y empiece a valorarse de forma más negativa.

Hasta cierto punto es normal que lo más frecuente sea la autoestima media ya que, por más confianza que tengamos en nosotras mismas, es lógico que algunas cosas salgan mal. Es entonces cuando aparecen las dudas sobre nuestra propia valía. Pero son una dudas que no deberían aparecer, que las personas con autoestima alta no tienen. Porque efectivamente, las cosas pueden salir mal, pero ahí estamos nosotras para volver a intentarlo y aprovechar el revés.

Si por algo se caracteriza la persona con autoestima media es por su inestabilidad. Un día cree que puede comerse el mundo y, al menor contratiempo, se viene abajo y es el mundo quien se la come. Esta inestabilidad hace que nuestra visión de nosotras mismas no pueda lograr la coherencia que necesitamos para llevar a cabo todos nuestros propósitos.

Riesgos de la autoestima media

Y la autoestima media conlleva ciertos riesgos. Podría pensarse que esa fluctuación entre una visión positiva y una negativa debería mantenerse como en una especie de equilibrio. Sin embargo, la norma general es que la autoestima media tienda a bajar, que se convierta en una baja autoestima de la que nos cueste mucho salir. Así pues, el objetivo en cuestión de autoestima no es el equilibrio, sino mantener la autoestima en los niveles más altos.

La única forma de no sufrir problemas de autoestima, de no dejarnos vencer por las dificultades y de seguir nuestro camino seguras y decididas es convertir esa autoestima media o relativa en una autoestima más alta. En la más alta. ¿Cómo se mejora la autoestima? Aceptándonos, queriéndonos, aprendiendo, decidiendo.