Soñar que te besan la mano: ¿respeto o adoración?

Este sueño puede tener significados distintos dependiendo de la situación

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Qué significa soñar que te besan la mano

Nos encantan los besos. Nos gusta tanto dar y recibir besos que no es extraño que también aparezcan en nuestros sueños y no siempre lo hacen en un contexto erótico o de pareja. Soñar que te besan la mano es un sueño que puede darte información muy interesante acerca de tu personalidad y de tu momento vital. Descubre en nuestro diccionario de sueños qué significa soñar que te besan la mano.

Por qué sueñas que te besan la mano

Es un gesto casi de otro tiempo que hoy en día no deja de sorprender. Que te besen en la mano puede tener diferentes significados dependiendo de la situación, pero su simbolismo se centra en dos aspectos: respeto y admiración. A partir de aquí, los detalles de lo que ocurre en tu sueño te darán la clave para encontrar su interpretación correcta.

+ ¿Qué ocurre en tu sueño?, ¿quién te besa en la mano? Puede que sea tu pareja la que te besa en la mano, en cuyo caso refleja la adoración o el enamoramiento que tu pareja siente por ti. ¿O tal vez es la situación que te gustaría estar viviendo? Porque los sueños a veces reflejan aquellas cosas que estás viviendo y no te estás dando cuenta, pero otras veces lo que señalan son tus necesidades, tus carencias y tus deseos. Y eso solo tú lo puedes saber.

+ ¿Y si no es tu pareja la que te besa en tus sueños? No es extraño ese sueño en el que aparece tu jefe besándote la mano, lo que indica tu deseo de cambiar de estatus en el trabajo. Que tu jefe te respete a ti más que tú a él, sería todo un cambio de posiciones laborales, ¿verdad? Aunque en realidad, la situación ideal sería que el respeto fuera mutuo.

+ De cualquier forma, cuando sueñas que te besan la mano indica una posición de superioridad por tu parte. Se trata de una situación que sientes realmente o que te gustaría vivir, eso no lo dice el sueño. Pero recuerda cuando despiertes que, aunque todos queremos sentirnos admirados, nadie es más que nadie. Y que los besos en la mano, no siempre son sinceros.