Fumar perjudica gravemente... la garganta

El tabaco puede provocar distintas enfermedades como el cáncer de garganta

Silvia Bernadó

Por qué fumar perjudica al dolor de garganta

Fumar es una costumbre muy extendida en nuestra sociedad, que se ha visto reducida en los últimos años a causa del conocimiento de sus perjuicios para la salud, entre los que se encuentran distintos tipos de cáncer como el de garganta y debido a las restricciones de espacios para fumadores. El tabaquismo consiste en la adicción a la nicotina del tabaco, lo cual impide a mucha gente dejar de fumar aunque tenga voluntad para ello. 

¿Cuáles son las consecuencias de fumar?

No es una novedad para nadie, que fumar es perjudicial, pero sabemos las razones de porqué. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el tabaco es la primera causa de invalidez y muerte prematura en el mundo. Hay que tener en cuenta que, fumar no solo afecta al fumador si no también a su entorno.

El humo que respiran tanto los fumadores activos como los pasivos, es decir, aquella genta alrededor de los fumadores, contiene más de 4000 sustancias con propiedades tóxicas e irritantes, entre otras, que se van acumulando hasta desencadenar en enfermedades varias. El menor problema del fumador es el tabaco en sí, lo que hace tan peligrosos los cigarrillos es la adulteración de estos y las sustancias químicas añadidas para mejorar el sabor y sus propiedades, como la adictiva.

Hay enfermedades leves y enfermedades graves causadas por el tabaquismo, que pueden aparecer después de un largo tiempo fumando. El dolor de garganta es frecuente en fumadores activos y pasivos, pues el humo del tabaco afecta directamente a la faringe, haciendo que esta enrojezca y produzca molestias.

Fumar perjudica gravemente... la garganta

El tabaquismo está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades, entre las que se encuentran diferentes tipos de cáncer, entre los cuáles encontramos el cáncer de garganta, y enfermedades cardiovasculares, por ejemplo. Fumar puede provocar una elevación del ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria y la tensión arterial. El humo tiene como consecuencia la irritación de las vías respiratorias y tos.