Cómo subir el culo fácilmente con sentadillas

Alba Molina

Tener unos glúteos firmes no suele ser algo fácil, y si queremos subir el culo para que esté redondo y bonito no podemos quedarnos sentadas en casa. Llevar una alimentación equilibrada es vital a la hora de poder presumir de un culo atractivo, ya que existen diferentes alimentos que contribuyen a que éste pueda mantenerse firme. Por otra parte, la edad y el sedentarismo son los mayores enemigos de los glúteos, y, mientras que el primero no puede ser modificado sobre el segundo  se puede actuar y cambiar mediante el ejercicio físico enfocado a este objetivo.

Las sentadillas, el ejercicio clave para subir los glúteos

Sin duda alguna, las sentadillas son uno de los ejercicios más fáciles y a la vez más eficaces para conseguir que el culo mantenga un aspecto firme y atractivo. Su técnica de ejecución no es muy compleja, pero se deben ejecutar de la forma más correcta posible para evitar posibles lesiones de rodillas e incluso de espalda.
Hay que situarse de pie, con las piernas separadas  una distancia aproximada a la anchura de hombros. Si se desea incidir más en el trabajo de glúteos, hay que  mantener una apertura más amplia. Los pies se deben encontrar mirando ligeramente hacia fuera.
Una vez en posición, doblar lentamente la cadera y las rodillas hasta llegar a formar un ángulo de 90 grados es importante que éstas sean flexionadas en línea recta sobre los pies para evitar posibles molestias. Además, hay que mantener la espalda lo más erguida posible, con el pecho elevado y el abdomen contraído. De esta forma, también se tonifican músculos abdominales y de la espalda.

Cantidad y resultados de las sentadillas en el culo

El número de sentadillas a realizar debería venir indicado por un especialista en fitness o entrenador personal. Puesto que cada persona tiene unas necesidades específicas y tiene un tipo de cuerpo o una musculatura diferente. Lo que sí es importante destacar es que las sentadillas son eficaces hasta cierto punto: se deben ir añadiendo dificultades, como hacerlas utilizando un peso externo, con salto u otros ejercicios añadidos. Sólo así se conseguirá el efecto deseado de tonificación de los glúteos, ya que al variar el tipo de trabajo propicia que sean estimulados todos los músculos que conforman esta parte que genera tantos complejos.