Ejercicios para conseguir reducir el volumen de los glúteos

Alba Molina

El glúteo es una parte del cuerpo femenino que presenta opiniones muy diversas a la hora de querer presumir de él: mientras que hay mujeres que prefieren un trasero atlético, firme y con forma redondeada, otras lo prefieren más bien pequeño y discreto, sin destacar por su volumen.
Si bien es cierto que mediante el control de la alimentación podemos incidir en la reducción del volumen en esta zona, también hay que tener en cuenta que al reducir peso podemos también perder masa muscular o líquidos, en vez de centrarnos en la masa grasa, que es en definitiva lo que más "ocupa". Es por esto que además de nutrirnos e hidratarnos adecuadamente, debemos realizar ejercicio físico determinado a conseguir este fin.

Cómo reducir el culo con ejercicios

Es importante señalar que los ejercicios deben ser más bien generales, ya que al querer reducir volumen lo ideal es el trabajo cardiovascular, que va a permitir movilizar más partes del cuerpo y por tanto incrementar el gasto calórico, aunque el trabajo pueda en algún caso estar más centrado en el tren inferior. 

+ Bicicleta. Ya sea por la calle, montaña, en una clase de spinning, o realizando bicicleta estática en casa o en el gimnasio, se trata de un ejercicio centrado en tren inferior (piernas y glúteos) que favorece la quema de masa grasa, además de definir la silueta. Se puede jugar con las intensidades, resultando así una actividad muy completa al unir el trabajo de fuerza y resistencia.

+ Ballet y otras disciplinas de danza. La mayoría de las disciplinas de baile suponen un gasto calórico importante, y en el caso de la danza clásica y otras parecidas, se trabaja de forma que se consigue una figura estilizada, sobre todo en glúteos y piernas.

+ Step. Esta actividad es muy popular en los gimnasios, pero también puede hacerse subiendo y bajando de un escalón, o simplemente subiendo y bajando escaleras a buen ritmo diariamente, en vez de usar el ascensor.

+ Caminar y correr. Tanto una como otra resultan eficaces a la hora de reducir volumen del trasero, ya que combinan el trabajo de tren inferior junto con la actividad cardiovascular. Aunque correr resulta una actividad más intensa,  a diferencia de la primera no está al alcance de todo el mundo.