Hemoal para las hemorroides: uso y eficacia de la pomada en las almorranas

La pomada es uno de los remedios caseros más recomendados en los casos más leves

Irene Oliver

No todas las almorranas, como se conoce popularmente a la enfermedad hemorroidal, necesitan un tratamiento médico. Existen distintos remedios que se pueden aplicar en casa y que ayudan a aliviar el dolor y el escozor. Uno de los más frecuentes es hemoal para las hemorroides. Pero, ¿cómo es el uso y la eficacia de la pomada en las almorranas?

En Diario Femenino hablamos de la enfermedad hemorroidal y su tratamiento, un tema de conversación no muy frecuente, pero que interesa a más gente de la que cabría esperar, ya que no todo el mundo admite que la padece.

Eficacia de la pomada como tratamiento de las almorranas

Al acudir a una farmacia pidiendo consejo para sobrellevar ese picor y dolor (casi inconfesable) que sentimos al ir al baño, lo más habitual es que se recomiende algún tipo de pomada. Más allá de los remedios caseros, es uno de los tratamientos más fáciles de aplicar y que proporciona mayor alivio en casos de las hemorroides más leves

Por su eficacia, una de las pomadas más aconsejadas es hemoal, un medicamento para el que no se necesita receta pero que debe usarse con precaución. Es importante seguir el consejo de los profesionales de la salud para su uso y tener en cuenta las indicaciones del prospecto.

Hemoal actúa como anestésico local, gracias a que contiene benzocaína, pero también funciona, como vasoconstrictor gracias a la efedrina, es decir, consigue el estrechamiento de las venitas inflamadas en el ano. De esta forma, se logra reducir el dolor de manera eficaz, pero también el picor y el escozor provocado por la enfermedad hemorroidal.

Cómo se aplica hemoal para las hemorroides

La pomada hemoal tiene un uso cutáneo, es decir, se echa directamente sobre la piel de la zona afectada.

1 En primer lugar, hay que empezar lavándose bien las manos.

2 Si es importante tener las manos bien limpias, la higiene en la zona del ano (sobre todo después de ir al baño) tiene que extremarse. Por eso, antes de echarte la pomada, debes limpiar bien la zona con agua y con jabón. Para secar el ano, es mejor dar pequeños toques con una toalla limpia que frotar la zona.

3 A continuación, coge un poco de hemoal con el dedo, una cantidad pequeña, y ponla sobre la almorrana inflamada. Extiéndela con un masaje suave sobre la zona, para que quede una película fina.

Si tu médico te ha recomendado que apliques la pomada dentro del canal del ano, necesitarás utilizar una cánula, un tubo muy alargado que se enrosca en el envase de la crema. Coge un poco de pomada para lubricar la cánula e introdúcetela por el ano con mucho cuidado. Presiona el tubo para que salga un poco de producto. Todo este proceso debe llevarse a cabo con precaución para no hacerte más daño.

4 Tras terminar, debes desinfectar la cánula del tubo y lavarte bien tus manos para evitar infecciones.

Consulta a tu médico durante cuánto tiempo y cuántas veces al día puedes someterte al tratamiento aunque, en general, se suelen recomendar 3 o 4 aplicaciones al día durante una semana.

Junto con la aplicación de la pomada, lo más recomendable es incluir en tu dieta alimentos como frutas y verduras, así como realizar ejercicio regularmente y beber mucha agua. Incorporando estos hábitos tan sencillos a tu rutina, conseguirás mejorar tu estreñimiento, una de las causas y motivos de empeoramiento de las hemorroides. Cuando las heces son demasiado duras y compactas, es necesario hacer más fuerza para al defecar, por lo que se ejerce más presión en las hemorroides. Como consecuencia, se inflaman más, duelen y sangran.   

Recomendaciones a tener en cuenta con las pomadas

Una vez más insistimos en que resulta imprescindible seguir el consejo del doctor o del farmacéutico, así como del prospecto, a la hora de utilizar la pomada en las hemorroides. Estas son algunas de las recomendaciones a seguir.

+ Antes de utilizar este tipo de pomadas, hay que tener en cuenta que hemoal no se debe utilizar, como indica el prospecto, si se es alérgico a la benzocaína o a la efedrina, entre otros componentes que contiene la pomada.

+ Igual que todos los medicamentos, hemoal también puede provocar ciertos efectos adversos: desde isquemia (reducción del flujo de sangre en la zona del ano) hasta dolor de cabeza o palpitaciones. En caso de experimentar alguno de estos efectos, debe dejarse de utilizar la pomada y consultar a un médico.

+ No debe utilizar hemoal si padeces hipertensión o hipertiroidismo.

+ También debe evitarse si se tienen problemas graves de corazón.

+ Además, si estás tomando otros medicamentos, debes preguntarle al médico si el uso de hemoal está admitido.

+ De la misma forma, antes de utilizar este tipo de pomadas durante el embarazo y la lactancia es recomendable preguntar al experto.

+ No se recomienda el uso en niños, ya que no existen pruebas concluyentes sobre su efecto.

Remedios caseros para las hemorroides

Con mayor o menor eficacia, hay muchos otros remedios caseros que ayudan a reducir las hemorroides. Estos son algunos de los más usados.

+ El hielo ayuda a disminuir la inflamación. Siempre hay que envolverlo con una toalla o trapo limpio, ya que aplicado directamente sobre la piel puede quemar.

+ Los baños de asiento proporcionan alivio al dolor hemorroidal.

+ Echar un poco de manzanilla mediante un algodón ayuda a controlar la inflamación de las almorranas.

+ Hay gente que utiliza acelgas hervidas o patata fría (siempre garantizando una higiene total) para reducir los síntomas de las hemorroides.

+ El aloe vera, aplicado en crema en la zona del ano, puede ayudar a calmar el dolor.  

Sabemos que hablar sobre tu problema de hemorroides no resulta muy agradable. Sin embargo, compartir tu experiencia puede ayudar a mucha gente a mejorar su salud. No dudes en hacerlo a través de nuestros comentarios.