Qué son las hemorroides o almorranas: causas, síntomas y tratamientos

Se estima que el 50% de los mayores de 30 años sufren de hemorroides

Irene Gusi

En Diario Femenino te contamos qué son las hemorroides

Puede que hayas tenido la suerte de no padecerlas nunca, pero seguro que has oído hablar de las almorranas en alguna ocasión. Se trata de un problema de salud muy común; se estima que el 50% de los mayores de 30 años lo sufren o han sufrido alguna vez en su vida, aunque es difícil concretar más los datos ya que hay gente que no está dispuesta a hablar de ello.

Sin embargo, a pesar de lo frecuente de la enfermedad hemorroidal, aún hay muchas dudas al respecto. En Diario Femenino te contamos qué son las hemorroides o almorranas, sus causas, síntomas y tratamientos más habituales.

¿Qué son las hemorroides o almorranas?

Las hemorroides, que popularmente se conocen como almorranas, son unas pequeñas almohadillas situadas en el recto y/o en el ano y que contienen vasos sanguíneos muy finos. Cuando estas venitas se dilatan o se inflaman, producen las típicas molestias que relacionamos con las hemorroides.

Tipos de almorranas

Existen distintos tipos de almorranas según dónde se produzcan:

+ Las hemorroides internas aparecen en el interior del conducto anal, por lo que tienden a quedar más ocultas, al menos en los casos más leves

+ Por otro lado, están las hemorroides externas que se desarrollan fuera de este canal.  

+ Las almorranas mixtas mezclan los dos tipos anteriores.

Las hemorroides internas también se pueden dividir según la gravedad de la lesión en cuatro grados cuyos síntomas se van haciendo cada vez mayores.

+ Las hemorroides de grado I son las leves. Tienen menor tamaño y producen menos dolor y picor, aunque también pueden sangrar.

+ Las almorranas de grado II son de mayor tamaño y, por tanto, las molestias que provocan son mayores. Es habitual que al defecar salgan hacia fuera, pero finalizado el esfuerzo vuelven a colocarse sin ayuda en el interior del conducto anal.

+ En el siguiente escalón de gravedad están las hemorroides de grado III que deben volverse a introducir en el ano con el dedo después de defecar.  

+ Por último, se encuentran las de grado IV que están prolapsadas, lo que causa que no puedan volver a colocarse en su lugar dentro del conducto anal. Las hemorroides internas también pueden trombosarse, lo que significa que al quedarse fuera del ano, la sangre no circula correctamente por su interior y se desarrolla un coágulo. Aunque esta trombosis no es tan grave como otras, sí que produce mucho dolor y necesita un tratamiento médico.

Las causas más habituales de las almorranas

Son varias las causas que pueden hacer que una persona sufra de almorranas. Teniendo en cuenta los motivos por las que se desarrollan, se pueden establecer una serie de rutinas de prevención.

1 Estreñimiento

Cuando se padece de estreñimiento, ya sea de manera crónica o de forma continuada durante un tiempo, ir al baño cuesta más. Las heces son más duras y compactas por lo que se tiene que hacer más esfuerzo para poder expulsarlas. Al tener que hacer más fuerza, se ejerce más presión sobre las hemorroides que se inflaman más.

Por este motivo, ante un problema de almorranas lo primero que se recomienda es llevar una dieta variada que incluya un gran aporte de fibra. Las frutas como el kiwi o la manzana son muy importantes, igual que las verduras y las legumbres. Por otro lado, también debe beberse una cantidad elevada de agua para facilitar el tránsito.

2 Embarazo y parto

Sobre todo durante el último trimestre de embarazo es habitual que se desarrollen hemorroides. Esto se debe al estreñimiento, pero también a los problemas de circulación y al aumento de la progesterona. Como el útero ha crecido, se carga más presión sobre las venas de la parte inferior del tronco, entre las que se encuentran las hemorroides.

De igual modo, el parto también es un momento clave en el que pueden salir  o empeorar las hemorroides. En este caso, es el esfuerzo de dar a luz lo que provoca un mayor presión sobre la zona.

3 Obesidad o sobrepeso

Por otro lado, las personas que tienen sobrepeso u obesidad son más proclives a sufrir hemorroides. Este complicación de la enfermedad provoca lesiones muy dolorosas en la zona del ano.

4 Factor genético

Entre las causas de las almorranas también hay que tener en cuenta el factor genético. Y es que si tu familia ha sufrido este problema, tú tienes más posibilidades de desarrollarlo en algún momento de tu vida.

5 Diarrea

Igual que el estreñimiento puede provocar hemorroides, la diarrea también es perjudicial. En este caso, es habitual que aparezca irritación en la zona por la manera tan agresiva de defecar. De la misma forma, el abuso de laxantes también puede llevar a provocar un empeoramiento de las almorranas.

6 Pasar mucho tiempo sentado o de pie

El sedentarismo, en general, no es bueno para la salud de ninguna forma. Y, en este caso, pasar mucho tiempo sentado (sobre todo cuando el asiento no es adecuado) o de pie (como se requiere en algunos puestos de trabajo), está completamente desaconsejado para la enfermedad hemorroidal.

7 Pasar mucho tiempo en el baño

La postura con la que nos sentamos en el baño carga mucha presión sobre la zona anal. Por eso, se recomienda reducir el tiempo que se pasa sentado sobre la taza del inodoro. Los expertos aconsejan poner un pequeño escalón bajo los pies para elevar un poco las rodillas y que, de esta forma, cueste menos evacuar.

8 Las relaciones íntimas anales

Mantener relaciones íntimas anales sin las debidas precauciones y medidas de higiene puede hacer que las hemorroides sufran. Puede provocarse irritación en la zona y mayores molestias.

9 El envejecimiento

El paso de los años también puede hacernos más proclives a desarrollar hemorroides. Esto se debe a que los tejidos se van volviendo más débiles, lo que causa que las hemorroides estén sometidas a más peso.

Síntomas de la enfermedad hemorroidal

Conocer los síntomas relacionados con la enfermedad hemorroidal te ayudará a identificar si efectivamente padeces hemorroides. Según el grado en el que se encuentre la almorrana, los síntomas tendrán más o menos intensidad. Estos son algunos de los más habituales.

+ Dolor en la zona anal, sobre todo tras ir al baño. Es habitual sentir esta zona sensible y que en los casos más graves haya molestias ante el mero hecho de estar sentados.  

+ Sangrado al defecar que no causa dolor. La sangre puede aparecer en las heces, en el papel higiénico o en el agua del propio inodoro. Es necesario prestar atención a este síntoma ya que la sangre en las heces también puede ser indicativa de la existencia de algún otro tipo de problema más grave que las hemorroides.

+ Picor en el ano acompañado de irritación e inflamación.  

+ Un pequeño bulto en la zona anal más sensible de lo normal y que provoca molestias.

De manera poco frecuente y como complicaciones a la enfermedad hemorroidal puede desarrollarse una anemia, por la pérdida de sangre a través de las hemorroides.

Cuáles son los tratamientos para las hemorroides

No todas las hemorroides necesitan tratamiento médico ya que los casos leves tan solo requieren tiempo y algunos remedios caseros para aliviarse. Sin embargo, en las hemorroides más graves sí que es necesario pedir consejo a un doctor.

Cuando el dolor es insoportable, el sangrado es alarmante y las molestias no remiten con los días, debes acudir a la consulta de tu médico de familia. Este evaluará tu caso mediante una inspección visual y decidirá si necesitas hacerte más pruebas. En ese caso, te recomendará acudir al proctólogo que te realizará una endoscopia o una sigmoidoscopia. Tras analizar los resultados considerará si qué tratamiento es el adecuado. Estos son algunos de los más frecuentes.

+ Pomada

Las pomadas hemorroidales pueden resultar un gran alivio en caso de hemorroides de los primeros grados. Este tipo de cremas ayudan a reducir la hinchazón pero también a aliviar el picor.

+ Llevar una vida sana

Aunque parezca un tópico llevar una vida saludable es uno de los tratamientos recomendados para combatir y prevenir las hemorroides. El ejercicio y la alimentación sana ayudarán a que las lesiones no empeoren.

+ Cirugía

Los casos más graves de hemorroides tendrán que someterse a una cirugía para extirpar la lesión. Se suele realizar cuando el resto de tratamientos no ha sido efectivos o cuando la almorrana esta muy desarrollada o trombosada. Existen diversas técnicas para eliminarlas, algunas de ellas más invasivas como la hemorroidectomía y otras menos como la ligadura con bandas como la fotocoagulación. En cualquier caso, siempre será el médico el que decida el procedimiento más apropiado en cada caso.

+ Remedios caseros

Por otro lado, hay decenas de remedios que se han popularizado para aliviar el dolor desde casa con más o menos efectividad. Hay que tener cierto cuidado al aplicarlos para evitar que sus efectos no sean aún más perniciosos.

Entre los más recomendados está la aplicación de hielo sobre la zona anal afectada. Siempre hay que envolver en una tela limpia el hielo para no provocar quemaduras en la piel. También se suele hablar de los baños de asiento porque proporcionan alivio inmediato y las infusiones de manzanilla aplicadas con un algodón porque ayudan a calmar la inflamación. 

Causas de las hemorroides

Síntomas de hemorroides

Tratamientos para las hemorroides