Tratamientos para eliminar las hemorroides o almorranas

Cómo acabar con las hemorroides

Irene Gusi

La enfermedad hemorroidal se produce cuando las venitas del conducto anal alojadas en las hemorroides se inflaman. Por lo general, esto se debe a un aumento de la presión en la zona, lo que causa graves molestias. Sobre todo en los casos más graves, resulta imprescindible elegir los mejores tratamientos para eliminar las hemorroides o almorranas antes de que vayan a más.

¿Necesito tratamientos para eliminar las hemorroides?

Dolor al defecar, picor muy molesto, sangre en las heces o al limpiarte, escozor, sensación de tener algún cuerpo extraño en el ano… Estos son algunos de los síntomas más frecuentes de las hemorroides. Estos te pueden servir para sospechar de que puedes haber desarrollado este problema. Sin embargo, debes acudir a tu médico para que el diagnóstico sea fiable.

Lo primero es visitar a tu médico de familia. Mediante una exploración visual y/o física determinará si padeces o no hemorroides y cuál es su gravedad. Para ello, se utiliza una escala de grados: las hemorroides de grado I son las más leves, mientras que las de grado IV son las más graves. Es posible que te recomiende acudir a la consulta de un proctólogo, el especialista en los problemas del colon, del recto y del ano.

A partir de una serie de pruebas, que pueden incluir una endoscopia en los casos más graves, el médico te recomendará el mejor tratamiento para acabar con tus hemorroides o, al menos, reducir las molestias que te producen.

Las hemorroides más suaves no suelen necesitar un tratamiento médico para sanarse. Se puede controlar los síntomas mediante algunos cambios saludables en tu rutina y en tu alimentación. Sin embargo, cuando las hemorroides son más grandes y producen más molestias, es necesario ponerles solución para atajar el gran dolor que provocan, ya que este puede ir a más.

Cuando las hemorroides no necesitan tratamiento médico

Los siguientes consejos tienen como objetivo servir de solución para los casos de almorranas más pequeñas. Sin embargo, también ayudarán a prevenir y evitar que empeore la enfermedad hemorroidal.

+ Evita el estreñimiento

El estreñimiento, ya sea de manera temporal o crónica, es una de las principales causas de las hemorroides. Cuando las deposiciones no son blandas, hay que hacer mucha fuerza para expulsarlas. Esto hace que sometamos a nuestras hemorroides a un exceso de presión que las acaba por inflamar, dando lugar a dolor, sangrado y picor. De ahí que la mayoría de los tratamientos tengan como objetivo lograr que defecar sea más sencillo.

Es aconsejable, llevar una dieta variada y rica en fibra para que ir al baño no se convierta en un infierno. Las frutas y las verduras te ayudarán a tener un buen tránsito intestinal, pero también es muy importante beber la suficiente cantidad de agua.

+ Haz ejercicio

Entre los consejos para conseguirlo está realizar ejercicio de forma regular y mantener unos hábitos de vida saludables. Estar mucho tiempo de pie o mucho tiempo sentado, como requieren ciertos tipos de trabajos, te hace más propenso a sufrir debilitamiento de esfínter.

+ No aguantar las ganas

Cuando no vamos al baño en el momento en el que nos entran las ganas, las heces se acumulan en nuestro interior. Las hemorroides, situadas en el esfínter, tienen que aguantar el peso de todas estas deposiciones que no quieres expulsar aún. Al final, se acaban resintiendo y se inflaman causando más molestias. Por eso, no es recomendable aguantarse las ganas de ir al baño.

+ Aplicar hielo en la zona

El hielo te puede ayudar a reducir la sensación de picor en las hemorroides y a reducir la inflamación. Para ello, hay que aplicarlo sobre la zona envuelto en algún tipo de tela bien limpia (puedes utilizar una gasa o una toalla). Nunca debes ponerlo en contacto directo con la pie, ya que el frío puede ocasionarte alguna quemadura.

+ Realizar baños de asiento

Los remedios caseros pueden resultar muy efectivos a la hora de reducir las molestias de las hemorroides. Es el caso de los baños de asiento que, realizados correctamente, son de gran alivio.  

Los baños de asiento se pueden hacer de dos maneras: en la bañera o en un barreño o balde. También venden kits para facilitar el proceso. En cualquier caso, lo primero que debes hacer es asegurarte de que todo lo que vas a usar está bien limpio para evitar infecciones.

Llena el balde o la bañera de agua tibia; no uses agua demasiado caliente, porque no es bueno para la hinchazón, ni demasiado frío, porque será muy desagradable. Cierra el tapón de la bañera para que no se vaya el agua por el desagüe.

A continuación, puedes echar en el agua distintos tipos de plantas o productos relajantes que te hagan sentir bien. Puedes poner un poco de aceite de manzanilla, aceite de oliva, hamamelis, etc. Métete en el recipiente con agua asegurándote de que el ano queda totalmente sumergido. Trata de relajarte durante los siguientes 10 minutos.

Una vez transcurrido este tiempo, puedes salir del agua. Para secarte, nunca frotes con una toalla. La mejor manera es utilizar una tela suave para absorber la humedad con pequeñas palmadas en la zona.

+ Otros remedios caseros

No es necesario hacer una búsqueda demasiado exhaustiva para caer en la cuenta de que hay decenas de remedios caseros para curar las hemorroides. Detrás de la mayoría de ellos no hay ninguna ciencia, lo que provoca que puedan ser poco efectivos e incluso peligrosos.

Entre los más comentados se encuentra la pasta de acelgas hervidas o la patata metida en la nevera. Aseguran que ambas ayudan a rebajar las molestias de las hemorroides. En las listas de remedios caseros también se suele hablar de compresas de glicerina, las cápsulas de equinacea, el ajo, los cataplasmas de tomate o el castaño de indias.

Hay que tener precaución a la hora de utilizar este tipo de remedios caseros para no tener que lamentar más tarde las consecuencias.

Cómo acabar con las almorranas más graves

Cuando las almorranas son más graves, el médico considerará necesario añadir un tratamiento médico a los anteriores consejos de prevención. A partir de la tipología de las hemorroides (internas o externas) y su gravedad, se sugerirá una solución quirúrgica o no quirúrgica.

Estos son algunos de los tratamientos médicos más frecuentes.

1 Pomadas y supositorios

Cuando las almorranas siguen siendo leves pero las molestias que producen son muy desagradables, un médico o un farmacéutico puede recomendar algún tipo de pomada o de supositorio. Estos suelen ser antiinflamatorios, pero también contienen ingredientes que ayudan a rebajar el picor.

Para saber la dosis y cuánto tiempo se deben usar, hay que atender al consejo del profesional de la salud que lo ha recomendado y, de no ser posible, leer el prospecto que viene dentro del envase. Lo habitual es que se puedan aplicar un par de veces al día durante un máximo de una semana.

2 Escleroterapia para acabar con hemorroides

La escleroterapia se utiliza en hemorroides que se encuentran en grado I y II. Consiste en la inyección de un material, generalmente una microespuma, en la submucosa del ano. De esta manera se consigue que la venita inflamada se cicatrice impidiendo así que se produzca un prolapso del tejido. El objetivo es acabar con el dolor pero también con el sangrado de las hemorroides. Según los expertos, se trata de un tratamiento corto, indoloro y que no requiere cirugía.

3 La ligadura con banda elástica

Otro tratamiento habitual para acabar con las almorranas es la ligadura mediante bandas elásticas. Es un procedimiento ambulatorio, que sirve para despedirse de las hemorroides internas. Para ello, se coloca una banda elástica en la base de la almorrana para que no pueda pasar la sangre. Al cortar el riego sanguíneo se consigue que la hemorroides se acabe secando y muriendo. Con el paso de los días (de 3 a 7 días), la hemorroide acaba cayéndose. En donde estaba, se forma una cicatriz.

Hay personas que han descrito este tratamiento como un tanto doloroso. Es por ello que hay médicos que inyectan un medicamento para adormecer la zona. Para evitar males mayores después de someterse a este tipo de tratamiento, debe hacer caso a las recomendaciones del médico: no levantar peso inmediatamente, tomar medicamentos contra el dolor, etc.

4 La coagulación infrarroja

En el caso de las hemorroides de grado I o II también se puede proponer un tratamiento de coagulación mediante infrarrojos. Estos rayos sirve para ‘quemar’ la hemorroide, es decir, se consigue que las proteínas del tejido se coagulen y que todo el agua de las células se evapore. Con esto disminuye el flujo sanguíneo de la región y, como resultado, la almorrana se cicatriza. También este es un tratamiento ambulatorio.

5 Extirpación de las hemorroides

Si los tratamientos anteriores no han funcionado, las almorranas aumentan en tamaño y los síntomas persisten, la elección final debe ser la cirugía. Esta debe ser una decisión que tome el médico que, además, te recomendará el procedimiento que tu tipo de hemorroides necesita para sanarse.

Uno de los tipos de cirugías que te puede recomendar es la extirpación de la almorrana. Para este procedimiento se utiliza anestesia local para no sentir nada en la zona durante la cirugía. Con un bisturí se corta la base de la hemorroide para que esta se desprenda. Dependiendo del lugar en el que se haya desarrollado la almorrana y su tamaño, es posible que se necesite unos puntos de sutura para cerrar la herida. En la mayoría de los casos, esta operación no requiere ingreso hospitalario.

Y tú, ¿te has sometido a alguno de estos tratamientos para eliminar las hemorroides? ¿Te ha funcionado? Puede que hablar de tu experiencia con las almorranas no sea muy agradable. De hecho, la mayoría de gente prefiere ignorar el problema, lo que provoca que sea muy complicado realizar estimaciones sobre el número de gente que padece hemorroides. Sin embargo, tu caso puede ayudar a muchas otra personas que están pasando por el mismo problema. Puedes compartir tu experiencia en nuestros comentarios.