Lumbago en el embarazo: causas y cómo prevenirlo

Lumbago en el embarazo

La lumbalgia, o dolor en la zona lumbar de la espalda, resulta una de las patologías más comunes en las mujeres embarazadas. La normalidad y la rutina apuntan que a partir del séptimo mes es el momento en el que aparece dicha dolencia, que tiende a no desaparecer por completo hasta ser consumado el parto propiamente dicho.

El dolor suele presentarse de forma continua y apagada. Normalmente, va aumentando su intensidad a medida que va avanzando la jornada y cesa una vez que descansamos, para volver a reaparecer cuando nos levantamos por las mañanas. Además, el lumbago puede ir acompañado de otro tipo de síntomas como debilidad muscular o entumecimiento.

Causas del lumbago durante el embarazo

El crecimiento del útero en el interior del abdomen femenino desplaza los órganos de la zona hacia arriba y hacia atrás, de esta forma se comprimen los nervios y comienza a surgir el dolor. En directa relación con esta causa, el bebé, paralelamente a la madre, va aumentando de peso, lo que sobrecarga nuestro esquelento, especialmente en la columna vertebral.

La posición en la que se sitúa tanto el útero como el bebé provocan que se desplace el centro de gravedad de la madre para poder mantener el equilibrio. De esta forma, durante el embarazo tendemos a separar más los pies, curvando en exceso la espalda y forzando la zona lumbar.

Los ligamentos en las mujeres son mucho más elásticos en la última fase del embarazo debido a la presencia de hormonas como la relaxina. Esta elasticidad es necesaria para que, una vez llegado el momento del parto, la pelvis disponga de una mayor movilidad. El problema se presenta previamente, ya que este proceso origina inestabilidad en las articulaciones circundantes contrayendo los músculos vecinos y generando dolor en la zona lumbar.

Prevención de la lumbalgia en las embarazadas

Cuando el dolor es muy intenso, siempre existe la posibilidad de tomar un analgésico para aliviarlo. Pero con eso ya contamos. Lo importante es tomar una serie de medidas para prevenir la lumbalgia. Siguiendo una serie de pautas basadas en la ergonomía y en la llamada higiene postural, podemos lograr evitar muchas patologías relacionadas con la zona lumbar.

También s posible paliar y/o evitar el dolor aplicando calor en la zona, realizando ejercicio moderado durante la gestación como caminar o nadar, usando zapato plano de tacón bajo, realizando ejercicios de yoga y pilates que resultan beneficiosos para nuestra espalda y que, además, enseñan técnicas para corregir malas posturas, utilizando fajas que sujeten la zona lumbar, acudiendo a especialistas como los fisioterapeutas que puedan realizarnos masajes terapéuticos y, sobre todo, intentando descansar lo máximo posible en posturas cómodas.

Marta Valle  •  miércoles, 1 de mayo de 2013

DF Temas

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