La relación entre el DIU y el retraso menstrual

Teresa Guerra

El retraso menstrual y el DIU

Cuando nos decidimos a elegir un método anticonceptivo, o cambiar el que usamos habitualmente, es normal que surjan muchas dudas acerca de las ventajas e inconvenientes de cada alternativa. El DIU ha conseguido convertirse en uno de los anticonceptivos más populares por su alta eficacia y por los pocos efectos secundarios que provoca, pero es también uno de los que menos se conocer y fuente de numerosas inseguridades por su forma de funcionamiento.

Por ese motivo conviene aclarar en primer lugar cuál es la forma en la que el DIU funciona, y así despejar las posibles dudas que aparezcan. Se trata de un pequeño dispositivo en forma de T y fabricado de cobre y plástico, que se coloca en el interior del cuello uterino, impidiendo el paso de los espermatozoides, a la vez que regula el ciclo menstrual a través de la liberación de hormonas, en el caso del DIU Mirena.

El retraso de la regla con el DIU

Al insertar el DIU, un cuerpo extraño, en el interior del útero, éste tiene que acostumbrarse. Si bien se trata de un sistema poco invasivo, cuya inserción dura unos quince minutos, es posible seguir notando molestias y desarreglos durante semanas e incluso meses. De ahí provienen los frecuentes cólicos, o el hecho de que la menstruación pueda aumentar y ser más dolorosa e irregular.

Otra opción, en el caso del DIU Mirena, es que la menstruación puede ser muy escasa e incluso desaparecer, debido a la acción de la progesterona. Por ese motivo se indica este anticonceptivo a mujeres con hipermenorrea, pero no supone ningún perjuicio para el organismo.

Si después de usar el DIU durante un tiempo con normalidad la menstruación se retrasa o desaparece conviene consultar a un médico o ginecólogo que compruebe que no existe ninguna infección, que el DIU no se ha desplazado o que no existan otras señales de embarazo.