Remedios caseros para los oídos taponados

Marta Valle

Resulta bastante común la existencia de una incapacidad palmaria para expulsar la cera que se acumula en el interior de los oídos. Con el paso del tiempo, esta anomalía puede generar un enorme tapón que nos impida escuchar con claridad, cuestión que puede resultar tremendamente frustrante a la par que molesta. En otras ocasiones, los oídos pueden presentarse taponados por otros motivos como la presurización de un avión, un catarro o el agua de una piscina. En el primer caso, necesitaremos la intervención de nuestro médico de cabecera para extraer toda la cera acumulada. Sin embargo, en el segundo caso es posible tratar la afección con remedios caseros.

Aliviar los oídos tapados con remedios caseros

Uno de los remedios caseros por antonomasia para aliviar la presión de los oídos consiste en una acción tan cotidiana como la de mascar chicle. Es un truco muy sencillo y que funciona específicamente para aquellos oídos que se han tapado a causa de un viaje en avión o al escalar alturas muy elevadas. Junto al método del chicle aparecen otras alternativas como forzar bostezos, beber agua o pellizcar la nariz. Con estas acciones lo que pretendemos es desbloquear la trompa de Eustaquio con el objetivo de volver a escuchar con absoluta normalidad y nitidez.

Un producto tan usado y recurrente en la dieta mediterránea como el aceite de oliva también puede convertirse en un excelente remedio casero para combatir los tapones en los oídos. Para ello, debemos calentar un poco de este producto -sin llegar a hervirlo- y, una vez se haya enfriado, echar unas gotas sobre el oído. El efecto antihistamínico del aceite ayudará a deshacer el tapón, siempre y cuando repitamos el proceso unas dos o tres veces a lo largo del día.

En un sentido muy similar al anterior truco, podemos recurrir a otra alternativa casera consistente en mezclar a partes iguales vinagre de manzana y alcohol isopropílico. Para que surta efecto, debemos aplicar unas cuántas gotas sobre el oído afectado y dejar la cabeza de lado durante unos minutos para evitar que el líquido se salga. Se trata de un remedio que además de ayudar a tratar tapones leves de cerumen, es capaz de eliminar las posibles bacterias que pudieran estar alojadas en el interior del conducto auditivo.