Posturas para dormir bien: tu cuerpo hace frente al insomnio

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Hay infinidad de factores que pueden afectar a nuestra calidad del sueño. Los problemas de insomnio se solucionan prestando atención a mil y una circunstancias, como pueden ser la temperatura de la habitación, los colores del dormitorio y los ruidos del exterior. Pero también debemos prestar atención a nuestro propio cuerpo. ¿Cuál es la mejor postura para dormir?

La mejor postura para dormir

Tan determinante como nuestro ritual antes de acostarnos es la forma en que nos metemos en la cama y llamamos al sueño, es decir, la postura que adoptamos para dormir. Muchas personas se preguntan cuál es la mejor postura para combatir el insomnio y la verdad es que no existe esa postura ideal para descansar, sino que depende de cada persona.

Es muy frecuente meternos en la cama y colocarnos en una determinada postura, boca arriba, de lado, etc. para luego comprobar que al despertar nuestro cuerpo ha adoptado otra postura totalmente diferente. No hay de qué preocuparse, porque nuestro cuerpo sabe lo se hace mientras dormimos y, en la mayoría de los casos, busca su postura óptima para dormir.

En cualquier caso, es cierto que hay unas posturas para dormir más recomendadas que otras y que algunas posturas perjudican la calidad del sueño si se combinan con problemas respiratorios, obesidad, ronquidos o dolores de espalda. Es en esos casos, cuando vemos que la postura que tenemos en la cama puede agravar nuestro problema de insomnio levantándonos agotadas y doloridas.

Posturas para dormir

- Dormir de lado. Es la postura que más gente adopta para dormir. Se trata de una postura que favorece el sueño y la respiración. Es indiferente si nos apoyamos sobre el lado izquierdo o el derecho, lo que sí importa es la almohada, que no debe ser ni muy alta ni muy fina. Si flexionamos las piernas en esta postura de lado, pasamos a la posición fetal, también muy frecuente e ideal para sentirnos relajadas, pero que puede provocarnos dolores musculares al despertar.

- Dormir boca arriba. Dormir boca arriba en la posición de tronco, es decir, con los brazos estirados a lo largo del cuerpo, es considerada por muchos especialistas del sueño como la mejor postura contra el insomnio porque favorece la relajación, aunque se recomienda colocar una pequeña almohadilla debajo de las rodillas. Sin embargo, esta postura es muy perjudicial para las personas que roncan o sufren apnea del sueño.

- Dormir boca abajo. Se trata de la postura menos recomendable porque se ejerce presión sobre el estómago y se fuerza la postura del cuello, al tener que mantener la cabeza girada para poder respirar. Muchos dolores de espalda o lumbalgias son producto de esta postura para dormir.