Remedios caseros para dejar de roncar

Marta Valle

Remedios caseros para los ronquidos

Los ronquidos son manifestaciones que se producen cuando dormimos. En concreto, ocurren cuando la zona superior de la garganta, la úvula, el paladar y la lengua vibran de forma patente contra los ganglios y las amígdalas. Las razones por las cuales una mujer puede llegar a roncar son múltiples, siendo las más frecuentes el sobrepeso, las alergias, el exceso en la ingestión de alcohol, los constipados y el tabaco. Es un problema que suele preocupar bastante a aquellas chicas que lo padecen puesto que afecta, especialmente, a terceras personas. Existen remedios caseros con los que se puede atajar esta problemática.

Aliviar los ronquidos con remedios caseros

Un remedio casero muy efectivo para paliar la manifestación de los ronquidos consiste en realizar gárgaras con menta antes de acostarnos, especialmente si la anomalía se debe al padecimiento de una alergia o de un constipado. Hemos de agregar unas gotas de aceite de menta en un vaso de agua fría y, posteriormente, proceder a la realización de las gárgaras. Si no disponemos en casa de esta sustancia, también podemos realizar este truco con té de menta. Para ello, tan sólo debemos hacer una infusión con una bolsita de estas hierbas y colarla antes de introducirla en la boca.

Otra alternativa casera para eliminar los ronquidos durante el descanso nocturno pasa por la realización de una solución salina mediante la combinación de una taza de agua a temperatura ambiente con media cucharada de sal y un poco de bicarbonato de sodio. Con la combinación resultante, podemos aplicar pequeños chorritos del líquido en la nariz, lo que contribuirá a destaparla y, por extensión, a evitar la apertura de la boca y los ronquidos.

Un último remedio casero para acabar con los ronquidos redunda en la introducción en un recipiente opaco de cincuenta gramos de ruda y cubrirlos con una pequeña cantidad de aceite de oliva. Una vez macerado durante un período de dos semanas, podremos aplicarlo mediante suaves masajes directamente en zonas como el puente de la nariz, la nuca y el cuello justo antes de meternos en la cama.