Dormir con tampón, ¿sí o no?

Puedes hacerlo siempre y cuando te lo cambies a las ocho horas

Tamara Sánchez

Dormir con tampón, ¿sí o no?

El uso de tampones es una práctica que cada vez cobra más adeptas entre el público femenino. No obstante, mientras hay chicas que los adoran y los defienden ante cualquier otro método, hay otras que los detestan y que por nada del mundo optarían por utilizarlos cuando están con su menstruación.

Alrededor de los tampones circulan una gran cantidad de mitos y teorías: Que si se introduce muy profundamente se puede quedar en tu cuerpo para siempre, que si no deja que tu sangre circule de manera correcta, que mientras lo llevas puesto no puedes ir al baño a orinar, que si realizas ejercicio lo más probable es que se te salga…

Nada de esto es cierto, pero, sin ninguna duda, uno de los mayores interrogantes que asalta a menudo nuestras cabezas a la hora de utilizar un tampón es: ¿Puedo dejármelo puesto mientras duermo? ¿Afectará a mi salud si no me lo quito por las noches?

En Diario Femenino nos hemos propuesto desterrar todas las leyendas en torno a este método. Dormir con tampón, ¿sí o no? Respondemos a tu pregunta.

¿Es malo dormir con el tampón puesto por las noches?

¿Es malo dormir con el tampón puesto por las noches?

Usar tampones durante tu menstruación no es nada malo, al contrario. Este producto de higiene femenina ofrece una gran cantidad de ventajas como por ejemplo el hecho de poder bañarte en la playa o en la piscina con la regla durante el verano o la libertad de movimiento para llevar a cabo todo tipo de actividades cómodamente y sin que notes que lo llevas puesto. Además, ponerse un tampón no duele, únicamente tendrás que asegurarte de utilizar los que tengan una absorción adecuada para ti y cambiarlos con la frecuencia necesaria.

En cuanto al interrogante de si es malo dormir con el tampón puesto por las noches, la respuesta es no. Eso sí, debes tener cuidado. Los fabricantes recomiendan no utilizarlos más de ocho horas seguidas (deben cambiarse cada 4-8 horas aproximadamente dependiendo del flujo menstrual que tenga cada mujer). Por tanto, si tienes pensado dormir más allá de este tiempo o sabes que no vas a levantarte durante la noche a cambiártelo, lo mejor es que optes por otro método más seguro en estos casos como una compresa, una toalla sanitaria o la copa menstrual.

Conclusión: No es malo utilizar tampones para dormir siempre y cuando no se excedan las ocho horas. De todas formas, ante la duda, mejor elegir una compresa u otro sistema para este momento del día si no quieres que la sangre quede retenida durante tantas horas y pueda desembocar en un problema severo como es el Síndrome de Shock Tóxico.

Qué es el Síndrome de Shock Tóxico

Qué es el Síndrome de Shock Tóxico

Uno de los mitos que circulan con más frecuencia alrededor de los tampones es que dormir con ellos es prácticamente una garantía de que sufrirás un síndrome de shock tóxico y que no deberías hacerlo si no quieres correr el riesgo. Pero, ¿qué es el Síndrome de Shock Tóxico? ¿En qué consiste?

Esta enfermedad es causada principalmente por un tipo de bacteria conocida con el nombre de Staphylococcus aereus, pero también puede ser provocada por otras como la Streptococcus o la Clostridium sordelli.

Estas bacterias pueden convivir en la flora vaginal perfectamente sin ningún tipo de problema, sin embargo, en ocasiones, algún tipo de alteración puede hacer que produzcan un tipo de toxinas que dan lugar a este síndrome. A día de hoy, se desconoce cuál es el mecanismo exacto que vincula la utilización de tampones con esta enfermedad, pero una de las teorías más aceptadas es que si un tampón permanece puesto durante demasiado tiempo por la noche, estas bacterias pueden crecer y trasladarse al útero a través del cuello uterino provocando infecciones, severos problemas de salud y hasta la muerte.

No obstante, para que esto ocurra, se tiene que emplear un tampón con más capacidad de absorción de la que realmente se necesita. Esto es así porque cuanto más absorbente sea un tampón, más secará la mucosa vaginal y más tiempo se dejará transcurrir hasta que se cambie por otro. El aumento de la sequedad vaginal hace que se incremente el riesgo de desgarros en la vagina y que, por tanto, sea mucho más sencillo que las bacterias alcancen el torrente sanguíneo.  Para que esto suceda no es necesario que los cortes o desgarros sean muy grandes, incluso lesiones microscópicas en la mucosa vaginal pueden ser suficientes.

Consejos para dormir con tampón sin afectar a tu salud

Consejos para dormir con tampón sin afectar a tu salud

No te asustes por lo que has leído anteriormente, aunque el Síndrome de Shock Tóxico se puede producir al dormir con tampón más tiempo del permitido, actualmente no es tan habitual que suceda como antes. Esto se debe a que hace unos años, los fabricantes añadían determinados ingredientes para aumentar la capacidad de absorción como la espuma de poliéster y la carboximetilcelulosa. Esto provocaba que algunas mujeres no se cambiasen el tampón con la frecuencia que deberían haciendo que las bacterias fuesen proliferando e incrementando el riesgo.

Actualmente, está totalmente prohibido añadir este tipo de ingredientes en la fabricación de los tampones por lo que, aunque sigue habiendo riesgo, las probabilidades son mucho menores. Aún así si quieres evitar el Síndrome de Shock Tóxico a toda costa sigue estos dos consejos:

+ No excedas el límite de ocho horas.

+ Utiliza un tampón de la menor absorción posible por las noches. Tendrás que cambiártelo más a menudo, pero tendrás menos posibilidades de reducir la humedad de la mucosa vaginal.

¿Y tú? ¿Duermes con tampón cuando tienes la menstruación?