Síndrome de la luna de miel: La cistitis del amor

Cómo prevenir la infección de orina después de tener múltiples relaciones sexuales

Tamara Sánchez

Síndrome de la luna de miel: Cistitis postcoital

Algunas mujeres sufren dolor o ardor al orinar después de tener relaciones sexuales. Estos síntomas junto con las ganas constantes de hacer pis pueden ser causados por lo que se conoce como ‘Síndrome de la luna de miel’ o 'Cistitis del amor' Pero… ¿De qué se trata exactamente esta enfermedad? ¿Cómo se previene? ¡Te lo contamos todo! 

Qué es el síndrome de la luna de miel

El síndrome de la luna de miel, también conocido como cistitis postcoital, es el nombre que se le da a la infección de orina que aparece dentro de las primeras 24 a 48 horas después de tener múltiples relaciones sexuales (no necesariamente durante la luna de miel, claro). 

En un principio, puede parecer que la cistitis postcoital es una enfermedad de transmisión sexual, pero no es así. Tampoco es cierto que este tipo de infección esté asociado a una mala higiene personal de la pareja, aunque sí es verdad que el acto sexual favorece su aparición. 

La cistitis que aparece después del sexo es igual a cualquier otra forma de cistitis de origen bacteriano. Precisamente, la cistitis surge cuando una bacteria invade el tracto urinario. En más del 80% de los casos de infección urinaria, sea provocada o no por las relaciones sexuales, la bacteria responsable es la Escherichia coli (E. coli). Esta bacteria vive habitualmente en nuestro intestino. En el tracto intestinal, excepto en situaciones excepcionales, la E.coli convive en perfecta armonía con nuestro organismo, sin embargo, fuera de él, la E.coli puede llegar a ser muy agresiva. 

La infección de orina aparece cuando la E.coli, que debería permanecer en el intestino, empieza a colonizar el área que rodea la vagina. Esta colonización de la región vaginal es el primer paso para que la cistitis se desarrolle ya que una vez que las bacterias intestinales consiguen establecerse alrededor de la vagina, tienen mucha más facilidad para penetrar la uretra y llegar hasta la vejiga. 

Las mujeres son mucho más propensas a padecer infección urinaria que los hombres ya que la entrada de la uretra en las mujeres está mucho más cerca del ano que en los hombres. Además, la uretra de la mujer es más corta lo cual provoca que el recorrido de la E.coli hasta la vejiga sea menor. 

Causas de la cistitis postcoital

Síndrome de la luna de miel: Cistitis postcoital

Como ya hemos mencionado, las bacterias causantes de la cistitis ya existen en nuestro propio organismo y se convierten en patógenas cuando modifican su hábitat. Por tanto, al contrario de lo que mucha gente cree, el síndrome de la luna de miel no aparece porque el hombre transporte las bacterias del pene a la vagina de la mujer, sino porque las relaciones sexuales favorecen la entrada de las bacterias de la propia mujer en su uretra. Además, es importante recordar que la cistitis postcoital no es un problema exclusivo de las parejas heterosexuales, también ocurre después del acto sexual entre dos mujeres e incluso entre dos hombres.

Aunque no se conocen específicamente los mecanismos por los cuales el sexo favorece la aparición de la cistitis, es muy probable que la fricción provocada durante el coito ayude a empujar hacia el interior las bacterias que ya están presentes alrededor de la salida de la uretra. Por tanto, cuanto más intensa sea la actividad sexual y con mayor periodicidad se practique, mayor es el riesgo de contraer cistitis.

La utilización de un diafragma o de preservativos que contengan espermicidas también incrementa el riesgo de infección de orina después del sexo. Esto es así porque las sustancias empleadas en los espermicidas alteran la flora bacteriana de la vagina matando las bacterias “buenas” y facilitando la colonización de bacterias que proceden del intestino.

Otro factor que aumenta el riesgo de padecer cistitis después del sexo es la práctica de sexo anal combinado con sexo vaginal. Cuando hay penetración anal y después penetración vaginal, existe una grandísima migración de bacterias del intestino hacia la vagina lo que obviamente favorece la aparición de infección.

El sexo anal, ya sea heterosexual u homosexual, es también un factor de riesgo para la infección postcoital. En el caso de los hombres, al penetrar la región del recto, el varón sexualmente activo está llevando su uretra directamente al encuentro de una enorme cantidad de bacterias intestinales.

Cómo prevenir la cistitis después del sexo

Síndrome de la luna de miel: Cistitis postcoital

Con todo lo anterior no estamos queriendo decir que dejes de practicar sexo por miedo a contraer cistitis. El sexo es bueno en todas sus formas y versiones y la infección de orina se puede prevenir con algunas recomendaciones como estas:

+ Orina inmediatamente después de cada relación sexual: Al hacer pis después del coito lavas la uretra y empujas hacia fuera las bacterias que pudieran estar allí presentes. Además, el pH ácido de la orina también ayuda a reducir la actividad de estas bacterias. 

+ Bebe mucho agua: Algunos médicos sugieren que beber bastante agua después del sexo odres ayudar a reducir el riesgo de contraer el síndrome de la luna de miel ya que eso provocaría un incremento del volumen de orina y de la frecuencia de la micción.

+ Lava con agua y jabón neutro la región genital antes del sexo: Esto favorece la eliminación de bacterias, pero cuidado, el lavado excesivo de los genitales puede tener el efecto contrario ya que la flora vaginal puede resultar alterada facilitando de esta forma la colonización por bacterias patógenas. El secreto de la higiene vaginal es la moderación, ni en exceso ni escasamente. 

+ Utiliza lubricantes: Mujeres con problemas de lubricación vaginal tienen un mayor riesgo de infección urinaria después del sexo. Cuanto menos lubricada esté la mujer en el momento de la penetración, mayor será la fricción durante el coito. Después de la menopausia, la utilización de estrógeno en gel vaginal ayuda a mejorar la pérdida de lubricación que es natural de la edad.

+ Evita la penetración vaginal tras el sexo anal o utiliza preservativos diferentes en caso de hacerlo.