Por qué ir al baño con el móvil provoca estreñimiento

Un hábito con las mismas consecuencias que llevarse un libro al aseo

Napoleón Fernandez

  El estreñimiento

Vivimos enganchados al móvil, tal es así que según un estudio publicado recientemente por Rentokil Initial, compañía dedicada a la higiene ambiental, el 33 % de la población española se lleva el móvil cada vez que va al baño. Seguramente no te impresione mucho esta cifra porque tú seas uno de ellos, pero quizás sí te sorprenda conocer que este hábito es muy perjudicial para la gente que sufre estreñimiento. ¿Qué relación hay entre estreñimiento e ir al baño con el móvil? ¡Atena! 

La extraña relación entre ir al baño con el móvil y el estreñimiento 

Para las personas estreñidas el momento del baño puede ser todo un suplicio: doloroso y, además, largo y tedioso. Quizás por ello, son muchos los que buscan "la mejor compañía" para hacer más llevadero este momento y, por ello, portan con ellos revistas, libros y, últimamente el móvil para ver las últimas fotos subidas a Instagram, aquello que es tendencia en Twitter o consultar su site favorito. Sin embargo, quizás deberíamos conocer bien los riesgos que esta práctica conlleva: el estar sentado demasiado tiempo en el water favorece la aparición de hemorroides. 

Las hemorroides se desarrollan por una inflamación en la zona de la pared del ano, los llamados cojines anales. Al apretar, aumenta la presión abdominal y estos cojines se inflaman, se irritan, causan dolor y picor y provocan la aparición de hemorroides. La duración media de las deposiciones sería entre 10 y 15 minutos, ya que si superamos este tiempo se pueden obstruir la circulación en los muslos y generar una sensación de piernas adormecidas. 

Lo más recomendable, por tanto, si el baño es para ti un lugar tranquilo y relajado, es que una vez que hayas terminado de evacuar, te limpies, tires de la cadena, bajes la tapa del water y continúes con tu lectura o retomes el mensaje de whatsapp que estabas mandando.  

Otros riesgos para tu salud de ir al baño con el móvil

 ir al baño con el móvil estreñimiento y otros problemas

Pero aquí no acaba la cosa. El hecho de ir al baño con el móvil favorece la propagación de bacterias y enfermedades por la casa o por la oficina. La explicación es muy sencilla. Después de orinar o de expulsar haces, la mayoría de las personas tiran de la cadena y hasta que no comprueban que todo no se ha ido bien, no bajan la taza del water. ¡Error! Esta acción hace que se produzcan mini salpicaduras infectadas en la pared, el suelo, la puerta... Si tocamos estas partes y después cogemos el móvil, ¡este ya estará infectado! Por no hablar de que  muchas veces, dejamos el móvil en el suelo y este suele estar ya contaminado. En este caso, de nada sirve que nos lavemos las manos, porque el teléfono tiene ya impregnadas bacterias o virus. 

Teniendo en cuenta que las manos entran en contacto al día con más de 10 millones de bacterias y que cada una de éstas se multiplica en más de ocho millones de células en menos de 24 horas, estamos favoreciendo la expansión de los gérmenes en nuestro día a día con rutinas como la de llevarse el móvil al baño. 

¿Cómo combatir esta plaga? Primero, dejándose el móvil en el comedor o en la mesa de la oficina. Segundo, lavándonos las manos durante, al menos, 15 ó 20 segundos y hacerlo con jabón (1/3 de la población solo utiliza agua) y, tercero, desinfectar el móvil más de una vez al día con un trozo de algodón impregnado en un poco de alcohol. 

Y si hablamos de buenos hábitos cuando vamos al baño con móvil o sin él, no podemos dejar de hacer mención de conductas poco higiénicas, como utilizar la misma esponja para asearnos todo el cuerpo (cara, cuerpo, vagina...) o tardar mucho en reponerla (se debe cambiar cada ocho semanas), compartir la toalla con otros miembros de la casa y no cambiarla a menudo (recomendable hacerlo después de 3 ó 4 usos), ir descalzo a este lugar de la casa porque nuestros pies o calcetines atraparán bacterias que después trasladaremos a otros habitáculos o abusar del acondicionador en el momento de lavarse el pelo.