Por qué engordamos en tiempos de crisis y hábitos para evitarlo

Engordamos en crisis

Según una encuesta, un 25 % de los españoles ha aumentado de peso desde que empezó la crisis. El motivo no es otro que el cambio obligado que se ha impuesto en nuestros hábitos. Salimos menos a comer o a cenar fuera, pero tampoco tenemos dinero para el gimnasio. Así que nos quedamos en casa, con lo que fomentamos una forma de vida sedentaria y además comemos los productos más cómodos, que ni son los más sanos, ni mucho menos los más baratos.

Apretarse el cinturón

Parece que la necesidad de "apretarse el cinturón" es sólo metafórica, porque se evidencia un aumento de peso en tiempos de crisis. Si aún no sabes que se puede ahorrar comiendo sano, tal vez sea el momento de cambiar tu lista de la compra. Sustituye los productos precocinados por frutas y verduras de temporada, así conseguirás ahorrar y llevar una alimentación más saludable que no te haga engordar.

También es cierto que tenemos que reducir los gastos en ocio, como por ejemplo el cine, las cenas o las copas con los amigos. La cuota del gimnasio es otro de los gastos que nos apresuramos a eliminar, pero eso no significa que no podamos hacer ejercicio. No poder ir al gimnasio no es una gran excusa para recluirte en el sofá y pasar todo el día sentada viendo la televisión. Salir a caminar es uno de los ejercicios más completos que hay, que aporta beneficios a todo tu organismo y por el momento aún es gratis. Aunque evidentemente hay otros deportes que puedes practicar sin gastarte dinero. Salir a correr, ir a nadar si vives cerca de la playa, jugar al badminton o aventurarte a conseguir unas canastas en un parque público son algunas de las posibilidades que tienes para mantenerte en forma sin gasto económico. Todo es cuestión de querer.

Engordar por la crisis

Aparte del cambio en los hábitos de alimentación, existe otro motivo por el que engordamos en esta situación de crisis. La inestabilidad laboral y económica se traduce a nivel emocional en estados de ansiedad o cuadros depresivos y en estos casos aumentan los trastornos alimentarios.

A falta de otras obligaciones, no es difícil ver cómo mucha gente se encierra en su casa y se pasa las horas comiendo para calmar la ansiedad o la angustia. En esta situación, y para descartar un problema mayor, es necesario acudir al médico para recibir algún tipo de ayuda, ya sea psicológica o farmacológica.

Sabemos que la situación actual es difícil de llevar, pero tendremos que intentar mantener unos hábitos de vida saludables para no llegar a la obesidad y aumentar así los problemas. Si has engordado unos kilos en este tiempo, es el momento de revisar tus hábitos. No hace falta que te propongas una dieta milagro porque además de presentar muchos riesgos para tu salud, generalmente son muy caras.

Haz una lista de la compra responsable según tu capacidad económica. Pero frutas y verduras aún son productos asequibles. Añade legumbres, y el pescado, que no debe faltar en tu alimentación.

Imponte la obligación de salir a la calle, moverte, caminar por las calles o por los parques, y en la medida de lo posible, no reduzcas tu vida social porque necesitas todas tus fuerzas para seguir adelante.

Laura Sánchez  •  martes, 24 de julio de 2012

DF Temas

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