La autoestima, esa gran amiga que todas queremos tener

Rosa Ruiz
La autoestima, esa gran amiga que todas queremos tener

Espejito, espejito mágico ¿quién es la mujer más bella de este lugar?... Decía la madrastra de Blancanieves a su espejo mágico. Seguramente no tenía la autoestima muy alta.

¿Y tú?... ¿También preguntas al espejo? Resulta que no te gusta tu piel, llena de pecas, ni el color de tu pelo, demasiado oscuro para ser considerada como rubia natural, y tampoco tu cuerpo, con una incipiente celulitis que se empeña en salir... En fin, te desagrada 'algo' tu aspecto externo y, lo que es peor, crees que les desagrada a los demás (algo que no es cierto, solo está en tu mente).

¿Qué es la autoestima?


Si te sientes así, que vales poco, que no te gusta tu aspecto, que estás insegura en muchas cosas, que no confías en tus posibilidades, etc., son indicios que nos pueden indicar que tienes una baja autoestima.

La autoestima es la capacidad que tiene una persona para valorarse, respetarse y aceptarse a sí misma tal y como es. Son las actitudes y pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos. Si estos pensamientos son positivos, son señal de que tenemos una autoestima alta, y si por el contrario son de tipo negativo, la persona tiene una autoestima baja.

La autoestima es una clave importante de nuestra personalidad, nos define en la forma que tenemos de relacionarnos con los demás. Si tenemos una autoestima equilibrada, donde nos queremos a nosotros mismos y tenemos la suficiente confianza en nuestras capacidades, daremos una proyección de nuestra persona a los demás en clave positiva y nos aceptarán agradablemente. En cambio, si la autoestima es baja, nos comportaremos de forma insegura, con comportamientos tímidos e incluso agresivos, pudiendo causar problemas psicológicos, tales como aislamiento, ansiedad, depresión, trastornos alimentarios, etc. Por ello se hace imprescindible conocer la importancia de llegar a tener una autoestima equilibrada y trabajar para conseguirla.

¿Te gusta tu cuerpo?


Si la respuesta es "no", no te preocupes y pon manos a la obra. Se suele trabajar la autoestima empezando en el Yo Físico. Puedes hacer una lista, lo más larga posible, de aquello que no te gusta: cabello, cutis, ojos, cejas, boca, dientes, pecho, cintura, caderas, manos, pies, muslos... Si se trata de partes que puedes modificar (un color de pelo determinado, una tripita prominente, un blanqueamiento dental...) haz que cambiar esas partes sea una de tus metas. Eso sí, no te agobies ni quieras hacerlo todo en dos días, mejor que sea poco a poco, con un calendario.

La autoestima, esa gran amiga que todas queremos tener



¿Y qué hacemos con las partes que no podemos modificar? No podemos crecer 10 centímetros, ni disminuir la talla del pie, o alargar los dedos de las manos... Sé objetiva: colócate delante del espejo y mírate fríamente. Seguro que no estás tan mal como tú dices estar, ni tan gordita como crees. Tampoco tan bajita. Lo que te ha ocurrido es que has ido acumulando durante mucho tiempo pensamientos negativos sobre tu persona, que se han convertido en complejos, casi imposibles de evitar, con el resultado de que no te gustas a ti misma y así ¿cómo vas a gustar a los demás? Proponte cambiarlo, una vez que te has dado cuenta de ello.

Puedes leer más artículos similares a La autoestima, esa gran amiga que todas queremos tener, en la categoría de Autoestima en Diario Femenino.