Ir al gym con agujetas, ¿sí o no?

¿Es correcto seguir con la rutina si tenemos agujetas?

L.D

Las agujetas aparecen tanto si llevas tiempo sin hacer ejercicio, o si un día entrenas más. Ese intenso dolor en los músculos no te permite mover bien, pincha y aparece tras hacer un esfuerzo deportivo. Aunque estos pequeños pinchazos se pasan con el transcurso de los días y no son demasiado perjudiciales para la salud, es normal que te hayas preguntado qué hacer cuando aparecen. ¿Sí o no a ir al gym con agujetas? La respuesta puede variar. 

Por una parte, hay quien dice que las agujetas se pasan con deporte continuado. Por otra, que debemos descansar unos días y después retomar el ejercicio. Entonces, ¿qué debemos hacer? Para conocer la respuesta primero debemos saber en qué consisten las agujetas realmente.

¿Qué son las agujetas?

Cuando sometemos a un músculo a un ejercicio al que no está acostumbrado (ya sea porque no hemos hecho ejercicio en un tiempo o porque es más intenso de lo que estamos acostumbrados), se producen micro roturas. Se trata de un síntoma claro de que el deporte está incidiendo en nuestros músculos.

Por tanto, las agujetas son signo de que hemos realizado un con la energía correcta. Aparecen entre uno y dos días después del ejercicio, y es importante tener en cuenta que el ejercicio debe ser progresivo, ir aumentando poco a poco. Las agujetas ayudan a construir la fibra del músculo y lo hacen más fuerte por lo que, en principio, no deben ser una excusa para detener nuestra rutina.

¿Ir al gimnasio o no?

Las agujetas simplemente son el resultado del esfuerzo de nuestro músculo al superar un ejercicio. Por tanto, no debemos dejar de ir al gimnasio porque las tengamos. Sin embargo, hay que ser realistas y tener muy presente la intensidad de nuestras agujetas ya que es muy importante escuchar lo que nos dice nuestro cuerpo.

+ Si son intensas y dolorosas, con una cierta pérdida de movilidad articular (no podemos rotar bien el brazo o la pierna) significa que el ejercicio ha sido muy intenso y que los músculos necesitan recuperarse. Por eso, debemos hacer un descanso de 2-3 días hasta que disminuyan. El reposo, en este caso, es la mejor opción.

+ Si son leves y nos esforzamos en seguir nuestra rutina, conseguiremos que se nos vaya pasando el efecto y, a la vez, que los músculos se adapten a la intensidad del ejercicio. En este caso sí se cumple lo que hemos oído siempre: las agujetas se pasan haciendo más deporte. 

¿Cómo reducir las agujetas?

Existen métodos para reducir el dolor de las agujetas de cara a la realización de nuestra rutina. Seguro que  los has escuchado muchas veces y, si los has puesto en práctica, te habrás dado cuenta de que son muy efectivos. Hablamos del calentamiento y los estiramientos.

+ Calentamiento

Tomarnos nuestro tiempo para ir calentando el cuerpo de cara al ejercicio es muy importante. Hay quien dice –a modo de chascarrillo- que hay que calentar hasta las pestañas. Empieza por los pies y termina por la cabeza, rotando cada articulación, actívate durante 3-4 minutos y nota cómo tu cuerpo se va calentando de cara al ejercicio. Así, conseguirás preparar los músculos y calmar los dolores.

+ Estiramientos

Cuando estiramos bien teniendo agujetas, sentimos alivio. Es como si nuestros músculos se desentumecieran. Sin embargo, se puede decir que muchísimas personas terminan el entrenamiento sin estirar y debemos tener presente que es un proceso tan importante como el de calentar o hacer la rutina. Dedica tiempo en estirar cada una de las partes de tu cuerpo, porque gracias a esto conseguirás recuperar movilidad articular, evitar las lesiones, deshacerte del dolor poco a poco, mejorar la circulación sanguínea de la zona afectada, conseguir mantener o aumentar la flexibilidad y sentirte realmente bien.