Cómo afecta el ciclo menstrual a la piel (y cómo cuidarla correctamente)

Los cambios hormonales durante la regla producen ciertas reacciones en la dermis

Laura D
Laura D Periodista

Cada mes la situación se repite, sin poder hacer nada para evitarlo. Seguro que te suena: tienes una cita importante, ya sea de trabajo, con amigos, con el amor de tu vida o una invitación a una boda. Tras tenerlo todo planeado e ir a mirarte al espejo, lo ves por primera vez: un grano espantoso en mitad de la cara con un aspecto de lo más terrorífico. Vamos, que podría protagonizar una película de terror. Además es como si llevase un cartel que te dijera: "¡Te va a bajar la regla!", así en mayúsculas y con exclamaciones. Y lo cierto es que no está del todo desencaminado. Esta es la primera prueba de cómo puede llegar a afectar la menstruación a la piel. 

Y es que, aunque intentemos cuidarnos con mascarillas, cremas y una alimentación adecuada (que por cierto hace mucho), hay aspectos naturales de nuestro cuerpo que no podemos evitar. Este es uno de ellos. Puedes lucir una piel bien cuidada, brillante, tersa y limpia que puede verse perturbada en algún momento. ¿Cómo afecta el ciclo menstrual a la piel? En Diario Femenino te contamos los cambios hormonales y su efecto sobre la dermis, así como algunas ideas para saber cómo cuidarla correctamente

Fases por las que pasa la piel durante el ciclo menstrual

Algunos de los cambios que la menstruación produce en nuestro cuerpo, como el que te acabamos de nombrar, son muy característicos. Sin embargo, debes tener en cuenta que nuestra piel no solo se ve afectada por la regla en los días que dura. Sufre cambios prácticamente durante los 28 días del ciclo, pero no lo notamos tanto. 

Las hormonas sexuales tienen un papel fundamental en todo esto. El estrógeno sirve para proteger la piel y para mantenerla hidratada. Por su parte, la progesterona permite la actividad de las glándulas sebáceas. Durante los ciclos se produce una subida o una bajada de estas hormonas sexuales, y son precisamente esos cambios los que producen ciertas consecuencias en el cuerpo. La primera de ellas puede verse reflejada en el comportamiento o en el humor, y la segunda en la piel. ¿Qué dos fases o procesos podemos observar? 

+ Fase 1

Se produce durante la ovulación y la menstruación. Es el momento que te mencionábamos al comienzo del artículo, cuando la piel comienza a ponerse mucho más grasa. La hormona sexual de la progesterona bloquea los receptores de adrógenos en las glándulas sebáceas, que se encargan de producir tanto sebo como grasa. Al caer en picado en esta fase, no encuentran ninguna barrera de protección y es muy probable que se produzca la aparición de granos y espinillas que tan poco te gustan. 

Durante esta misma frase debemos cuidarnos la piel de una manera muy diferente a como lo hacemos normalmente. Es mucho más grasa, así que debemos evitar todos aquellos productos que nos puedan producir aún más grasa. Por otra parte, y aunque suene a tópico, no tocarte los granos es esencial para el cuidado de la dermis. Lo mejor es aplicar algún tipo de producto que favorezca su desaparición natural. También es importante desmaquillarte y hacerlo con un buen limpiador, además de aplicar un tónico para eliminar el exceso de sebo. 

+ Fase 2

Se produce durante la fase de pre-ovulación. Para situarte en el calendario menstrual deberás establecerte en el día 1 de tu ciclo, es decir, el primer día de regla. Después avanzarás durante los siguientes días y acabarás con la menstruación. En estos días (alrededor de 6 o 7), se produce una subida de estrógeno. ¿Qué significa esto? En líneas generales, esta hormona produce un aspecto mejorado de la piel, haciéndola lucir más brillante, lisa y bonita

¿Debemos cuidarnos la cara en esta fase? Sí. Nuestra piel siempre necesita cierto cuidado y, aunque luzca bonita, debemos ayudar a mantenerla. Por eso, aunque no requiere de un cuidado excesivo, sí es importante mantenerla hidratada con una buena crema y utilizar protección solar cuando vayamos a salir a la calle (sea invierno o verano).

Cómo cuidar tu piel (grasa o seca) durante la menstruación u ovulación

Independientemente de si te va a venir la regla o no, hay ciertos pasos que debes incluir en tu día a día para cuidar tu piel. Una de las cosas más importantes para evitar las manchas a largo plazo es la protección solar, tanto en invierno como en verano. Además, en líneas generales e independientemente del tipo de piel que tengas, se recomienda beber agua diariamente ya que ayuda a limpiar la piel y a eliminar toxinas. Otra de las cosas que más te ayudará es el ejercicio diario: sudar no solo calmará posibles molestias menstruales sino que dejará tus poros mucho más limpios. 

En cualquier caso, ¿qué recomendaciones debes tener en cuenta según tu tipo de piel? Si tienes la piel grasa o si tienes la piel seca debes conocer una serie de tips para cuidar tu dermis durante tu propio ciclo menstrual. ¡Vamos a verlo!

+ Piel grasa 

En el caso de contar con una piel grasa o que tiende a ser grasa, en los días de ovulación deberás usar un tónico o agua micelar que ayude a limpiar la piel y a restablecer el pH. Eso sí, siempre que ayuden a matificar la piel y a que no brille más. Por supuesto, no es nada recomendable empezar a utilizar productos nuevos esos días porque puede que te afecten más o que tu rostro reaccione produciendo más grasa. 

+ Piel seca 

Si por el contrario cuentas con una piel seca, notarás mucho que en los primeros días del ciclo está aún más deshidratada. Tu preocupación deberá consistir en aplicar cremas que contengan ácidos y vitaminas tanto A como C, además de tratamientos que nutran tu piel. Así mismo, tampoco es momento de probar productos nuevos (igual que ocurría con la piel grasa) puesto que, en este caso, este tipo de productos que no conocemos pueden secarte más la piel o causarte una reacción al tenerla más sensible. 

 

Si aún no sabes qué tipo de piel es la tuya, párate un momento y obsérvala: ¿es brillante? ¿Tira a grasa? ¿Tiene muchos granos? ¿Está seca y tirante? Lograrás saber cuál es tu tipo de piel con solo mirarla con detenimiento.