Carta a un amor fugaz: palabras para un amor de una noche

Esos amores fugaces que pasan un segundo por nuestra vida también se merecen unas palabras

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Carta a un amor fugaz de una noche

¿A quién no le ha pasado alguna vez? Conoces a un chico, te gusta, tú le gustas, pasa algo más. Pasa que la atracción entre los dos es irresistible porque Cupido está esta noche juguetón. Pasa que acabáis en tu apartamento, que pasáis una noche inolvidable y que él se marcha antes de que despiertes. Tenemos una carta para un amor fugaz, porque los amores de una noche también se merecen un detalle.

Escribir una carta para un amor fugaz

Hay personas que permanecen en nuestra vida lo que dura un suspiro, pero no importa. Si la experiencia fue buena, se merece que pongas tus sentimientos por escrito, en tu diario o en una carta de amor. No le vas a enviar esta carta a ese amor de una noche, pero tú la puedes guardar como un recuerdo más.

Para ti

Que aun sin saber tu nombre, te quedaste grabado en mi piel. No sé cómo te llamas, no sé en qué trabajas, no sé de dónde eres y, tranquilo, que tampoco quiero saberlo. No te buscaré, no me enamoré de ti, aunque daría lo que fuera por repetir la magia que vivimos anoche. Supongo que es mejor así, un toque mágico que dure lo suficiente pero no tanto como para que se convierta en realidad.

Carta a un amor fugaz

Aunque lo de anoche fue real. Fueron reales tus besos, tus caricias y tus susurros. Sé que fue real porque aún conservo tu olor en las sábanas y en mi propia piel. Fueron reales nuestros cuerpos enredados dibujando mil formas de placer, fueron reales mis gemidos, fueron reales tus jades. Ahora mismo me parece como si los estuviera escuchando.

Creo que te mereces esta carta para que permanezcas en mi recuerdo. Porque me hiciste ver que una noche normal puede llegar a ser apasionante, que una historia surge en cualquier momento y en cualquier lugar, que un amor, aunque sea fugaz, puede encontrarse de forma inesperada. Fue amor lo que vivimos anoche, eso lo sé. Aunque un amor con una fecha de caducidad muy cercana. Tan solo una noche. O una noche entera.

Tú te escabulliste al amanecer y me dejaste tu aroma. Me desperté y no sabía muy bien qué hacer con los restos de esta noche especial. Así que los recogí en esta carta que nunca te llegará para recordarme a mí misma que todo es posible. Que seguiré dejando que la vida me sorprenda y que atraparé al vuelo cualquier oportunidad de disfrutar de un amor, aunque sea solo un segundo.

Gracias por esta noche.