Carta que toda mujer con autoestima baja debería leer

Unas palabras a tiempo pueden despertarnos una gran sonrisa

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

En esas épocas de la vida en la que todo lo vemos negro, en las que parece que la mala suerte se ha cebado con nosotras y nuestra autoestima está por los suelos es cuando más necesitamos unas palabras de ayuda, de consuelo y de ánimo. Hemos escrito esta carta que toda mujer con autoestima baja debería leer alguna vez para que se dé cuenta de que hay salida. 

Carta para mujer con autoestima baja

Querida amiga:

Sé que últimamente no te lo han puesto fácil y por eso te estás alejando de mí. Por eso te escribo esta carta, porque nada me gustaría más que un acercamiento entre nosotras, que volviéramos a estar en sintonía y a ir a todas partes agarradas de la mano. Yo sigo a tu lado, aunque la mayoría de las veces no me puedas ver. Yo sigo con la mano tendida hacia ti, aunque tú no tengas fuerzas para que nos volvamos a unir. Te pido un esfuerzo más.

A la hora del almuerzo te animo a que comas lo que quieras, que disfrutes y que no te sientas culpable por darte algún capricho en el postre. Si me dejaras, yo te daría más caprichos, porque te mereces disfrutar. Y trato de darte un abrazo para que llegues sonriendo al final de la jornada, pero me esquivas porque hace tiempo que te has cerrado en banda a la hora de expresar sentimientos.

Noto tu miedo. Cuando hablas con tus compañeros y no te atreves a exponer tu punto de vista, tan válido o más como el de cualquiera. También cuando quedas a tomar algo con tus amigas y te quedas callada porque no encuentras nada interesante que decir. Tu vida es tan aburrida, piensas, mientras tus amigas se preguntan qué es lo que te pasa.

Y noté cómo te paralizaron tus nervios cuando ese chico te pidió una cita. ¿Cómo es posible que le dijeras que no si ambas sabemos lo que te gusta? Casi me enfado contigo de verdad, porque ese autoboicot pensando que no eres lo suficientemente guapa, lista, inteligente, interesante y atractiva como para gustar a nadie, fue como una patada en el estómago que me lanzó a kilómetros de ti.

Pero aquí estoy. He vuelto para quedarme y como no me oyes gritaré más cada día. Hasta que te des cuenta de que estoy aquí contigo porque eres especial, porque eres única y porque te quiero. Insistiré hasta que consigas verme.

Un abrazo,

Tu autoestima.