7 razones para buscar un hombre imperfecto

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Es evidente que en numerosas ocasiones no acertamos con la elección del hombre a la hora de formar una relación de pareja. Entonces nos volvemos unas escépticas del amor y pensamos que el príncipe azul está escondido en algún lugar al que no podemos acceder. Tenemos algunas razones para buscar un hombre imperfecto. Porque el error está en la base.

Por qué preferimos un hombre imperfecto

Se trata de un error de base, ese de buscar al príncipe azul o al hombre perfecto, generado por los cuentos infantiles y las películas románticas. Como vivimos en la vida real, nosotras preferimos un hombre real. Y da la casualidad que los hombres reales son bastante imperfectos.

1 Preferimos un hombre imperfecto porque así estamos seguras de que será un hombre de verdad, con sus defectos y virtudes, pero no un hombre de plástico recién salido de una película de Hollywood.

2 Nos gustan los hombres imperfectos porque de esta forma ya tenemos algo en común. Nosotras tampoco somos perfectas, por lo que ya encontramos al menos cierta compatibilidad en la pareja.

3 Los hombres imperfectos y que se saben imperfectos se esfuerzan cada día por ser mejores, por superarse, por sentirse mejor. Algo que nosotras también hacemos y que sabemos cómo valorar.

4 Un hombre imperfecto no te exigirá que seas perfecta, no intentará manipularte para que te conviertas en una mujer que no eres y no tratará de cambiarte porque te encuentra maravillosa así tan imperfecta como él.

5 Los hombres imperfectos son más empáticos que los que se creen perfectos. Saben comprender y tolerar mejor tus fallos, tus manías y tus meteduras de pata porque ellos también lo hacen.

6 Un hombre imperfecto siempre será más divertido que uno de esos ejemplares que presume de no equivocarse nunca en la vida. Sabrá reírse de sí mismo y eso es una garantía para que el sentido del humor reine en la pareja.

7 Estamos seguras de que los hombres imperfectos son más inteligentes porque han aprendido a seguir adelante a pesar de sus imperfecciones. Y un hombre inteligente sabrá valorarnos como merecemos, que siempre será mucho y bien.