Los dañinos efectos del azúcar y el alcohol sobre nuestra piel

Ojeras o puntos negros, algunas de las consecuencias de consumir estos alimentos

Lidia Nieto

Los dañinos efectos del azúcar y el alcohol sobre nuestra piel

Hay ciertos alimentos que debilitan nuestra salud y sus consecuencias son manifestadas a través de nuestra piel y nuestro rostro. Es el momento de hacer una revisión de nuestra dieta y detectar aquellos alimentos que resultan más dañinos. Descubre, por ejemplo, los efectos del azúcar y el alcohol sobre nuestra piel y las consecuencias para tu aspecto. 

4 productos que cambian tu aspecto de nuestra piel 

Te miras al espejo y, a veces, no te gusta lo que te ves. Últimamente notas que tu cara está más débil, por momentos hasta hinchada y  que las arrugas se han multiplicado... No tenemos la varita mágica que elimine de un zas estos signos, pero sí que podemos ver contigo si estos han podido aparecer debido a ciertos hábitos alimenticios relacionados con el consumo del alcohol, el azúcar, los lácteos o los productos con gluten. 

El alcohol, el peor enemigo contra tu rostro

dañinos efectos del alcohol sobre nuestra piel Por las fiestas de Navidad, por la celebración de un cumpleaños, por un ascenso en el trabajo...  Miles son los motivos por los que recurrimos al alcohol (Cava, champagne, vino o cerveza...) para brindar por las buenas noticias. Pero, sin querer amargarte este momento de alegría y felicidad, no podemos dejar de advertirte que el excesivo consumo de alcohol puede tener dañinas consecuencias para tu piel. Arrugas en la parte de arriba de la nariz, piel enrojecida, párpados hinchados, patas de gallo debajo de los ojos, pliegues profundos alrededor de la boca son solo algunas de las fatales consecuencias de un no controlado consumo de esta sustancia. 

¿Qué podemos hacer para evitarlo? Por supuesto dejar de tomar alcohol de manera continuada y sustituirlo o reducirlo solo a uno o dos vasos de alcohol (cerveza, vino o combinado) a la semana. 

Lácteos, en dosis moderadas

La leche, el queso o el yogurt forman parte de nuestra dieta diaria. Moderar el consumo de lacteos -en ningún caso estamos diciendo que haya que suprimirlos del menú- puede reducir la aparición de espinilas en la barbilla, así como puntos negros en la parte de las mejillas y ojeras.

Quizás esto no es una regla que se cumpla en todas las mujeres, por eso te recomendamos que vayas probando y, sobre todo, observándote si tras el consumo de lácteos notas que tu cara cambia. Si es así, aquí tienes la solución. 

Qué efectos tiene el azúcar sobre la piel 

dañinos efectos del azúcar sobre nuestra piel Siempre asociados el consumo de azúcar con un aumento de las calorías y, por tanto, en unos kilos de más. Pero lo que quizás desconocemos es que el azúcar no es el mejor amigo para la salud de nuestro cutis. Por ejemplo, si eres una persona propensa a sufrir acné, deberías quitarte alimentos azucarados de tu dieta.

A su vez, el azúcar puede generar la aparición prematura de arrugas, ya que suele dañar la estructura de nuestra piel, mostrándola más débil. Por último, tomar muchos alimentos ricos en azúcar lleva implícito una retención de líquidos que puede originar ojeras o hinchazón de la cara. 

Lo que desconocías de los productos con gluten  

En la actualidad, los productos con gluten están en el punto de mira, porque cada vez más son las personas intolerantes a esta sustancia. Los celiacos pueden llevar una vida normal si suprimen de su dieta productos con gluten que les provocan vómitos y diarreas. Pero más allá de las consecuencias que pueda tener para los intolerantes a esta sustancia, hay ciertas consecuencias que el abusivo consumo de alimentos con gluten puede ocasionar para el rostro en personas que no son intolerantes.

Consecuencias como la aparición de acné en la frente, mejillas caídas y rojizas, además de granitos en toda esta zona, puntos negros en la barbilla y debilitamiento de la piel. Para evitarlo, lo mejor es adaptar una dieta de alimentos sin gluten y abandonar los pasteles y bollos hechos con harina blanca. 

En cualquier caso, para tener una piel radiante y luminosa, debes cuidar tu alimentación, pero también mimarla con la aplicación de alguna crema específica para tu tipo de piel y con pequeños masajes faciales.